Alcachofas rebozadas

Alcachofas rebozadas

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Alcachofas rebozadas

La alcachofa es uno de los productos más consumidos en regiones como Murcia, donde numerosos campos se dedican a su cultivo. Las inflorescencias de la planta, las alcachofas, tienen un gran valor nutricional, siendo utilizadas en la elaboración de numerosos y variados platos.

En Cocina Casera, hemos preparado una receta en la que las alcachofas son las absolutas protagonistas. Se trata de un plato muy sencillo de elaborar, que os maravillará por su delicioso sabor. El contraste de texturas, entre el interior cremoso de la alcachofa y el crujiente exterior que le aporta el rebozado, hacen de éste un plato delicioso que crea adicción.

En nuestra web, podéis encontrar otros platos en los que se ha usado la alcachofa como ingrediente, es el caso, entre otros, de nuestras gachasmigas murcianas o de nuestras alcachofas guisadas con jamón.

Vídeo de la receta

Ingredientes [para 4 personas]:

  • Alcachofas naturales – 8 unidades
  • Huevo – 1 unidad
  • Harina de trigo – 100 gramos
  • Cerveza – 100 gramos
  • Sal – 3 gramos
  • Perejil – 1 cucharada grande
  • Zumo de limón – 1 limón
  • Agua – para cubrir las alcachofas
  • Aceite de oliva – para freír

Elaboración de la receta

  1. Lo primero que vamos a hacer es limpiar las alcachofas. Les quitamos parte de las hojas exteriores hasta quedarnos con hojas tiernas de color verde claro, casi blanco. Podemos dejar el tallo, quitándole la parte exterior, y aprovechar la parte central que es muy tierna y jugosa. además, al dejar una parte del tallo nos servirá para rebozar la alcachofas fácilmente. Cortamos la parte superior de cada alcachofa (aproximadamente 1/3 de la misma). Partimos las alcachofas por la mitad, a lo largo, y les quitamos el corazón de la flor, que está formado por una especie de pelos (ver vídeo).
  2. Antes de comenzar a limpiar las alcachofas, o en cuanto tengamos limpias unas pocas, ponemos agua en un cuenco y añadimos un buen chorro de zumo de limón. Una vez las tenemos limpias, las echamos en el cuenco. De este modo, las alcachofas no se oxidarán, y mantendrán su color. En cuanto limpiemos una alcachofa por completo, la echamos en el cuenco y la sumergimos en el agua para que el ácido del limón la proteja de la oxidación.
  3. A continuación, ponemos las alcachofas en una olla y las cocemos hasta que estén un poco tiernas, pero sin cocerlas demasiado, para que no se deshagan. Para controlar el punto de cocción, es una buena opción cocinarlas al vapor. Si tenéis una olla rápida, no dudéis en utilizarla, colocando en el fondo de la misma la rejilla para cocer al vapor. En este caso, en unos pocos minutos las tendremos listas. Retiramos las alcachofas y las ponemos en un cuenco. Reservamos.
  4. Mientras las alcachofas se cocinan, preparamos el rebozado. Para ello, lo primero que haremos es  coger el huevo y separar la clara de la yema.
  5. Ponemos la yema en un cuenco, añadimos un poco de sal y la batimos con la ayuda de unas varillas.
  6. Añadimos al cuenco la harina y mezclamos.
  7. Añadimos la cerveza y continuamos mezclando hasta formar una pasta homogénea.
  8. Ponemos a calentar abundante aceite de oliva en una sartén.
  9. En otro cuenco, batimos la clara de huevo a punto de nieve.
  10. Añadimos la clara a punto de nieve al cuenco anterior. Mezclamos con suavidad.
  11. Picamos un poco de perejil y lo echamos en el cuenco. Volvemos a mezclar suavemente.
  12. Llegados a este punto, ya solo nos queda coger las mitades de alcachofa, de una en una, hundirlas en el rebozado, y echarlas en la sartén. Freímos, a fuego medio-alto, durante 2-3 minutos por cada lado o hasta que se doren.
  13. Cuando estén doradas, retiramos de la sartén y ponemos sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
  14. Servimos inmediatamente. Si lo deseamos, podemos acompañarlas de un buen chorro de limón.

Anotaciones y consejos

A la hora de comprar las alcachofas, seleccionaremos aquellas cuya parte superior aparece redondeada, con los pétalos metidos hacia adentro. La forma puntiaguda que pueden presentar las alcachofas es signo de un estado de maduración avanzado, lo que hace que el interior de la flor esté más endurecido y resulte menos jugoso.

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