Tiramisú casero, fácil y sencillo

Tiramisú casero, fácil y sencillo

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40 m
Calorias: 284
Media

Os traemos una vídeo receta de tiramisú casero, fácil y sencillo para que consigas el mejor tiramisú, un postre frío de origen italiano, elaborado con diversos ingredientes que se disponen en capas. A pesar de lo que puedan decir los puristas, no existe una única receta, pudiéndose encontrar variaciones de unas regiones a otras. Además de la receta que nos disponemos a compartir, en nuestra página podéis encontrar otra versión de tiramisú casero. ¡Os animamos a que probéis una y otra!

Si quieres sustituir el Queso Mascarpone o no lo encuentras esto te interesará

El Queso Mascarpone se trata de un queso de leche de vaca tipo requesón, un queso blando con un sabor bastante suave y dulce, puedes sustituirlo por otro queso de tipo cremoso, como pueda ser el queso philadelphia o cualquier otro con estas características.

Ingredientes para 8 personas

  • Huevos - 4 unidades
  • Queso mascarpone - 250 gramos
  • Azúcar - 6 cucharadas
  • Amaretto - 4 cucharadas
  • Soletillas - 200 gramos
  • Café - 500 mililitros
  • Cacao puro - para espolvorear

Pasos del Tiramisú casero, fácil y sencillo

  1. Unas horas antes, o el día anterior, preparamos el café y lo dejamos enfriar antes de preparar la receta.
  2. Añadimos el azúcar al cuenco. Batimos con el accesorio de varillas de la batidora eléctrica hasta que el azúcar se disuelva.
  3. Cascamos los huevos y separamos las claras de la yemas. Ponemos las claras en el vaso de la batidora eléctrica y las reservamos en la nevera. Las yemas las echamos en un cuenco.
  4. A continuación, incorporamos el queso mascarpone y la mitad del licor Amaretto. Continuamos batiendo para que ambos ingredientes se incorporen a la mezcla. Montamos las claras a punto de nieve.
  5. Incorporamos las claras al cuenco. Con la ayuda de una espátula, mezclamos llevando a cabo movimientos envolventes que persiguen que las claras conserven la mayor cantidad de aire otorgando así a la mezcla una textura ligera y esponjosa.
  6. Mezclamos el resto del licor con el café. Vertemos un poco de café en un recipiente holgado.
  7. Introducimos los bizcochos y los mojamos por ambos lados. No debemos empaparlos en exceso, ya que corremos el riesgo de que se rompan.
  8. Una vez que han absorbido un poco de café, los escurrimos, presionándolos con suavidad, y los ponemos sobre la base de una fuente.
  9. Una vez que tenemos la base cubierta con bizcochos, extendemos sobre ellos la mitad de la crema con la ayuda de una espátula.
  10. Seguidamente, ponemos otra capa de bizcochos remojados en café. Ahora, extendemos el resto de crema. Finalizamos nuestro postre espolvoreando una fina capa de cacao puro en polvo.
  11. Una vez que lo tenemos listo, lo tapamos con film de cocina y lo llevamos a la nevera donde lo dejamos que repose hasta el día siguiente.

Notas y Consejos

Las cantidades expresadas en esta receta están pensadas para una fuente con unas medidas de 31 x 18,5 x 5,5 centímetros.

Si no encontráis queso Mascarpone podéis sustituirlo por un queso cremoso de untar, el sabor variará pero estará igualmente delicioso.

El licor Amaretto puede ser sustituido por otro tipo de licor, como coñac, ron, o lo que os apetezca.

Entre los ingredientes usados normalmente para elaborar este rico dulce podemos encontrar:

  • Distintos tipos de bizcocho. Destacan el de soletilla o Savoiardi.
  • Huevos. Se usan separando las yemas de las claras e incorporando estas últimas montadas a punto de nieve.
  • Queso Mascarpone. Se caracteriza por tener una consistencia parecida a la nata y un marcado dulzor.
  • Café puro. Se puede usar descafeinado o no, y se le puede añadir al que se le puede añadir algún licor para reforzar el sabor como Amaretto, ron, coñac, etc.
  • Azúcar.
  • Cacao puro. Se suele finalizar el dulce espolvoreando una fina capa de cacao puro que crea un delicioso contraste con el café.

La receta original ha sufrido notables modificaciones a lo largo de los años. Originada en los años 50 en los burdeles italianos donde se servía a los clientes a modo de tentempié, al principio no llevaba Marcaspone, ni otros elementos grasos, ya que la idea era ofrecer un dulce ligero que levantase el ánimo.

Uno de los secretos para obtener un tiramisú con un sabor único, es dejar que la preparación repose durante varias horas en el frigorífico. Nuestra experiencia nos dice que si lo dejamos al menos 24 horas su sabor se potencia notablemente, e incluso hemos notado una mayor mejoría pasadas las 48 horas. Sí, ya sé; ¡¿quién puede aguantar tanto tiempo sin hincarle el diente?!

En la receta de hoy os proponemos nuestra interpretación de este delicioso dulce. Como pronto comprobaréis en el paso a paso, se trata de una elaboración sumamente sencilla que se prepara en muy poco tiempo. Daos el gustazo de hacer este rico postre en casa y toda vuestra familia quedará maravillada con su sabor.

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