La industria azucarera ocultó el peligro del azúcar para la salud

La industria azucarera ocultó el peligro del azúcar para la salud

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La gran industria azucarera estadounidense ocultó en la década de los 70 las graves consecuencias que puede acarrear para la salud el consumo de azúcar. Las azucareras conocen desde los años 50 los efectos perniciosos que el azúcar tiene para los dientes, pero aún así, influyeron en la clase política para que, en lugar de que se promoviera la reducción en el consumo de azúcar, se crearan programas destinados a buscar soluciones para contrarrestar sus efectos. En Cocina Casera os hemos hablado en varias ocasiones del peligro del consumo de este ingrediente, podéis ampliar vuestra información a través de nuestro artículo: Coca Cola, el lado oscuro de las bebidas azucaradas.

Estas conclusiones son fruto del análisis de la correspondencia interna de una treinta de empresas del sector, que ha sido llevado a cabo por la Universidad de California San Francisco. En el estudio se buscaba una relación entre el poderoso lobby estadounidense del azúcar y el programa para luchar contra la caries que puso en marcha, en el año 1971, la Aministración de EEUU.

En palabras de Stanton Glantz, uno de los participantes en el estudio, estas tácticas son muy parecidas a las ya observadas en las empresas tabaqueras.

La ley castigó en los años 90 la ocultación del efecto dañino del tabaco por parte de las tabacaleras, obligándolas a pagar sustanciosas indemnizaciones a personas que les demandaron tras haber desarrollado cáncer u otras enfermedades que están relacionadas con el tabaco. En el caso del azúcar se ha llevado a cabo una ocultación intencionada de sus efectos adversos, lo que podría dar lugar a otras demandas, como las mencionadas en el caso del tabaco.

La investigación se ha llevado a cabo sobre 319 documentos que eran propiedad de Roger Adams, profesor de química que trabajó para la International Sugar Research Foundation. Estos papeles, que pasaron tras la muerte de Adams a la Universidad de Illinois, son ahora fruto de análisis.

Según esos documentos, ya a pricnipios de la década de los años 50 los investigadores y la industria azucarera sabían que el consumo de azúcar puede provocar caries. A pesar de ello, la industria, lejos de fomentar un menor consumo de azúcar, dirigió sus pasos hacia la búsqueda de vías para reducir el impacto de estos efectos. Entre las posibles soluciones en las que se trabajaba, estaba la búsqueda de una vacuna contra la caries o la investigación sobre enzimas que actuaran rompiendo la placa dental.

Cristin Keams, que también ha participado en el estudio de los papeles de Adams, afirma que la comunidad dental siempre ha sido conocedora de que la única vía para reducir la caries dental es la reducción del consumo de azúcar.

Los autores de la investigación también advierten de que en la actualidad la posición de la industria azucarera sigue sin cambiar, para el poderoso lobby la solución al problema de la caries pasa por el uso de pastas dentífricas con flúor, la implantación de empastes y otras medidas orientadas hacia la lucha contra la caries, pero nada dicen de limitar el consumo de azúcar.

La Organización Mundial de la Salud ha puesto en marcha una campaña para promover que el consumo de azúcar no supere el 10 por ciento de la toma de calorías diaria. Dicha campaña ha encontrada la oposición de la industria azucarera que ha intentado bloquear esta iniciativa.

Laura Schmidt, otra de las autores del estudio, afirma que existe una mostrada relación entre el consumo de azúcar y la aparición de enfermedades como la diabetes u otras que afectan al correcto funcionamiento del hígado y el corazón. Para ella la clave está en mantener la integridad de la comunidad científica, para que no se produzcan alianzas entre la industria azucarera y los responsables de velar por la salud de los ciudadanos.

Se estima que en EEUU más de la mitad de los niños y adolescentes presentan cavidades en sus dientes, y que un 15,6 por ciento de las personas con edades entre 6 y 19 años, han desarrollado caries que no son tratadas, pudiendo derivar en infecciones, abscesos y hasta la pérdida de algún diente. Fuente:abc

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