Garbanzos con chorizo

Garbanzos con chorizo

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Garbanzos con chorizo

Hoy os traemos un guiso de cuchara elaborado con ingredientes sencillos y económicos que dan lugar a un plato de gran valor nutricional cuyo consumo nos aportará buena parte de los nutrientes que necesitamos a diario. Entre los ingredientes de esta receta destacan los garbanzos, una legumbre con magníficas cualidades que ya hemos usado en numerosas ocasiones para preparar, entre otras elaboraciones, hummus libanés o falafel.

El garbanzo, conocido también como la carne del pobre, es una leguminosa ampliamente usada en la cocina mediterránea. Destaca por ser rico en almidón, proteínas y grasas instauradas (como el ácido linoleico y el oleico). Su consumo nos aporta una buena cantidad de fibra y nada de colesterol.

La elaboración de la receta de hoy es realmente sencilla. Para acortar el tiempo que os llevará prepararla os aconsejo que pongáis los garbanzos en remojo la noche previa. También hay quienes aseguran que añadiendo una cucharadita rasa de bicarbonato al agua de cocción se consigue acelerar la cocción de los garbanzos, permitiendo que estén listos en el mismo tiempo que los que han estado en remojo. Otras personas señalan que el bicarbonato modifica el sabor y la textura de las legumbres. Nosotros no lo hemos usado, si os animáis a probar estaremos encantados de que nos contéis vuestras sensaciones.

Si queréis preparar este guiso en un tiempo récord, podéis comprar los garbanzos ya cocidos y añadirlos al guiso cuando a las patatas les faltan unos 10 minutos para estar listas.

¿Os apetece conocer los entresijos de esta receta? ¡Vamos con el paso a paso!

Vídeo de la Receta

Ingredientes [Para 4 personas]:

  • Garbanzos – 250 gramos
  • Pimiento rojo – 1/2 unidad
  • Chorizo – 175 gramos
  • Cebolla – 1 unidad
  • Dientes de ajo – 3 unidades
  • Tomate – 1 unidad
  • Patata – 3 unidades
  • Hojas de laurel – 2 unidades
  • Pimentón dulce – 1 cucharada grande
  • Pimentón picante – 1 cucharada pequeña
  • Sal – al gusto
  • Aceite de oliva – 3 cucharadas grandes

Elaboración de la Receta

  1. La noche previa, ponemos los garbanzos a remojo en abundante agua.
  2. Pelamos los dientes de ajo y la cebolla y picamos finamente ambos ingredientes.
  3. Calentamos aceite de oliva en una olla y añadimos el ajo y la cebolla. Cocinamos, a fuego medio, para que se vayan ablandando.
  4. Mientras tanto, cortamos en trozos pequeños el medio pimiento rojo y lo añadimos a la olla. Continuamos cocinando.
  5. Cortamos el tomate por la mitad y rallamos su carne. También podemos escaldarlo en agua hirviendo durante unos segundos para quitarle fácilmente la piel y trocearlo. A vuestra elección queda llevar a cabo uno u otro método.
  6. Cuando la cebolla y el pimiento estén tiernos, incorporamos las hojas de laurel, y los dos tipos de pimentón, y mezclamos.
  7. Seguidamente, añadimos el tomate rallado. Cocinamos, a fuego medio, durante 10 minutos.
  8. Ponemos los garbanzos en un escurridor y los lavamos con agua.
  9. Seguidamente, los añadimos a la olla. Vertemos agua hasta que queden cubiertos.  Si fuese preciso añadiremos más agua a lo largo de la cocción. Es preferible ir poniendo poco a poco que poner mucha desde el principio y acabar con un guiso aguado. Una vez que hemos añadido el agua, seguimos cocinando a fuego moderado manteniendo un hervor suave.
  10. Mientras los garbanzos se cocinan, pelamos las patatas y las chascamos en trozos medianos, para ello, introducimos la hoja del cuchillo y a mitad del corte tiramos de la patata para que el trozo se desprenda desgarrándose, de este modo conseguimos dejar expuesta una mayor cantidad de almidón que dará lugar a un guiso con una salsa con más cuerpo.
  11. Ahora, cortamos los chorizos en rodajas gruesas.
  12. Tras 30 ó 40 minutos incorporamos al guiso las patatas troceadas y los chorizos. seguimos cocinando durante 20 minutos más o hasta que las patatas estén tiernas.
  13. Hacia el final de la cocción, añadimos sal y cocinamos durante 3 ó 4 minutos más.

Anotaciones y Consejos

Si hacéis uso de una olla a presión el tiempo de cocción de los garbanzos se reducirá considerablemente.

Si no ponéis los garbanzos a remojo, el tiempo de cocción en una olla normal será muy superior al indicado en esta receta.

Como los garbanzos necesitan un mayor tiempo de cocción que las patatas o los chorizos, comenzamos a cocinarlos primero.

Cuando se cocinan legumbres es importante añadir la sal hacia el final de la cocción, si lo hacemos al principio les costará más cocerse, además, corremos el riesgo de que la piel nos quede dura. Si queréis conocer otros consejos os invitamos a leer nuestro artículo sobre “Cómo cocinar legumbres“.

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