Ketchup Casero

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Ketchup Casero

El kétchup, o también conocido como cátsup, o cachú, es una salsa elaborada principalmente a base de tomate frito, algún tipo de endulzante (azúcar, miel, sirope, etc) vinagre y diversas especias. Es uno de los aliños más usados en hamburguesas, perritos calientes, sandwiches, patatas fritas, etc. Además, suele servir como base para la elaboración de otras salsas, como salsa rosa, que podéis aprender a preparar mirando nuestra receta de cóctel de gambas.

En la receta de hoy os enseñamos a preparar, de manera sumamente sencilla, un ketchup casero que os sorprenderá por su gran sabor. Estamos seguros de que cuando lo probéis os costará volver a las versiones comerciales. Además, el hecho de elaborarlo en casa presenta otra ventaja añadida, y es que evitamos consumir todos los aditivos que las versiones comerciales contienen.

Aunque a priori el ketchup y la salsa de tomate presentan una textura y aspecto muy similar, lo cierto es que son notablemente diferentes. Mientras que el tomate frito contiene aceite, el ketchup no. Además de los mencionados aditivos, el ketchup es también rico en azúcares (entre el 3% y el 10%), mientras que la salsa de tomate apenas contiene entre un 0,2% y un 2%. En cuanto al contenido en sal, la salsa de tomate presenta una menor cantidad.

Si bien en España suele destinarse a acompañar a diversas elaboraciones ofertadas en los restaurantes de comida rápida (principalmente hamburguesas, perritos y patatas fritas, en otros lugares se sirve también junto a platos de pasta, arroz blanco, tostones, etc.

¿Queréis aprender a preparar un rico ketchup casero? ¡Vamos con el paso a paso!

Vídeo de la Receta

Ingredientes [Para 4 personas]:

  • Tomate – 800 gramos
  • Cebolla – 1/2 unidad
  • Diente de ajo – 1 unidad
  • Aceite de oliva – 3 cucharadas grandes
  • Vinagre – 50 gramos (3 cucharadas grandes)
  • Azúcar – 20 gramos (1 cucharada grande colmada)
  • Miel – 25 gramos (2 cucharadas grandes)
  • Pimentón dulce – 1 cucharada pequeña
  • Comino en polvo – una pizca
  • Sal – una pizca
  • Jengibre – 1/4 cucharada pequeña
  • Canela en polvo – una pizca
  • Pimienta negra en polvo – una pizca

Elaboración de la Receta

  1. En primer lugar pelamos los dientes de ajo y los picamos finamente.
  2. Cortamos la cebolla por la mitad, le quitamos la piel y picamos finamente cada una de las mitades.
  3. Calentamos aceite de oliva en una cacerola y echamos ambos ingredientes. Cocinamos a fuego medio hasta que la cebolla esté tierna.
  4. Mientras tanto, cortamos los tomates por la mitad y los rallamos.
  5. Cuando la cebolla esté tierna incorporamos las especias, la sal y el tomate rallado. Cocinamos, a fuego medio, manteniendo un hervor moderado, durante un tiempo aproximado de 10 minutos o hasta que parte del líquido se haya evaporado.
  6. Pasados los 10 minutos, vertemos el contenido de la cacerola en un cuenco y procedemos a triturarlo con la ayuda de la batidora eléctrica.
  7. Vertemos la mezcla de nuevo en la cacerola haciéndola pasar previamente a través de un colador de malla fina. Desechamos los restos que nos queden en el colador.
  8. Añadimos la miel, el vinagre y el azúcar. Cocinamos a fuego medio durante 30 minutos o hasta que la salsa espese. Removemos la salsa regularmente con la ayuda de una espátula. Nosotros hemos cocinado la mezcla hasta que la espátula deja un surco en la salsa a su paso por el fondo de la cacerola. En ese momento, la retiramos del fuego y la vertemos en un cuenco para dejar que se enfríe antes de usarla.

Anotaciones y Consejos

Si lo preferís, podéis escaldar los tomates durante unos segundos en agua hirviendo para retirar la piel fácilmente, para ello, practicamos un corte en forma de cruz en la parte superior y los añadimos al agua cuando esta rompa a hervir. Tras 20 ó 30 segundos, los retiramos y los ponemos en agua helada. Una vez fríos ya podemos pelarlos con facilidad.

Para esta receta hemos usado vinagre de manzana, pero podéis usarlo de vino, de arroz, de módena, o cualquier otro que sea de vuestro agrado.

El ketchup obtenido con esta receta se puede conservar en perfecto estado durante varios días, para ello debemos mantenerlo refrigerado.

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