Merengues de canela y chocolate

Merengues de canela y chocolate

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Merengues de canela y chocolate

El merengue al horno es un postre sencillo que nos permite aprovechar esas claras que nos quedan tras la elaboración de una receta en la que solo necesitamos la yema del huevo. Yo los suelo elaborar con cierta regularidad porque a mi padre le vuelven loco. De pequeño los empezó a comer en el pequeño pueblo en el que nació, un rincón escondido en las llanuras de Badajoz. De tanto en tanto nos cuenta como este postre no solía faltar en las verbenas de verano, y como su madre se lo preparaba al menos una vez al mes. En los tiempos en los que él se crió, escaseaban los recursos y los alimentos se aprovechaban al máximo de sus posibilidades. Los dulces eran sencillos y sin todo el repertorio de conservantes, colorantes, estabilizantes, mejorantes, y demás sustancias de síntesis química que contienen hoy en día. Una pequeña muestra de la sencillez de los postres de aquellos tiempos podéis encontrarla en nuestro artículo “postres tradicionales que quedaron en el olvido“.

A los niños les encanta esta receta, al menos a mi hija pequeña así es. Le gusta todo el proceso, intentar darles forma estrujando la manga pastelera, quedarse pegada al cristal del horno durante buena parte del horneado mientras me pregunta de tanto en tanto; “¿están ya?, ¿están ya?, ¿están ya?”. Luego, una vez que se han enfriado, viene su parte favorita; remojar los merengues en el chocolate fundido. Creo que en eso los dos somos muy parecidos; nos pirra el chocolate!! ¡¡¿Qué tendrá el chocolate?!!

Podéis encontrar numerosos recetas, unas de otras difieren básicamente en el tiempo de horneado. Yo he encontrado recetas en las que dice que hay que hornear los merengues durante varias horas a una temperatura muy baja, de unos 60º C. Después de algunas pruebas con distintas temperaturas, a mí me funciona muy bien hornear durante apenas una hora a 140º C. Pero como cada horno es distinto, igual tenéis que hacer vuestros propios ajustes.

Y dicho todo esto yo creo que ya va siendo hora de agarrar el delantal y meternos en la cocina, ¿me seguís? Vamos allá!

Vídeo de la Receta

Ingredientes [Para 30 unidades]:

  • Clara de huevo – 4 unidades
  • Azúcar glas – 150 gramos
  • Canela – 1/4 cucharadita
  • Chocolate negro – 50 gramos
  • Mantequilla – 1 cucharada pequeña

Elaboración de la Receta

  1. Para que el merengue nos salga sin grumos, es recomendable comenzar esta receta tamizando el azúcar glas con la ayuda de un colador. Una vez tamizada, lo reservamos.
  2. A continuación, tomamos los huevos (deben estar a temperatura ambiente), y separamos las claras de las yemas. Guardamos las yemas para elaborar, por ejemplo, una rica crema pastelera.
  3. Ponemos las claras en el vaso de la batidora eléctrica de mano. Batimos con la varilla hasta montar las claras a punto de nieve. Una buena forma de saber si las hemos montado lo suficiente, es darle la vuelta al vaso de la batidora para comprobar si las claras se sujetan sin caer, pero, ¡¡cuidado!!, hacedlo lentamente porque si no han llegado al punto de nieve podéis acabar con toda la cocina llena de clara de huevo.
  4. Cuando tenemos las claras listas, añadimos poco a poco el azúcar que hemos tamizado. A medida que añadimos azúcar, batimos para que se incorpore a las claras.
  5. Una vez que hemos incorporado todo el azúcar, añadimos al vaso la canela y batimos un poco más para que se reparta de manera lo más uniforme posible. Ya tenemos listo nuestro merengue a la canela.
  6. Ponemos el horno a precalentar a 140 º C.
  7. Llegados a este punto, ponemos una boquilla en una manga pastelera y metemos el merengue dentro. También podemos prescindir del uso de la boquilla. Si tenemos mangas desechables, podemos cortar la punta de ésta para formar los merengues.
  8. Con la ayuda de la manga, formamos nuestros merengues sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. El tamaño perfecto, desde mi punto de vista, es más o menos el de una pelota de ping pong, pero podéis hacerlos más grandes o más pequeños, eso es algo que queda a la elección de cada persona.
  9. Una vez que tenemos la bandeja llena de merengues, la metemos en el horno y horneamos, a 140º C, durante 1 hora. Como cada horno es un mundo, no os guiéis exclusivamente por el tiempo que yo os pongo, tomadlo como referencia. Debéis vigilar que no se doren. Si queréis que queden más tiernos podéis darles menos tiempo de horneado.
  10. Una vez que estén listos, los sacamos del horno y dejamos que se enfríen.
  11. Ha llegado el momento de fundir el chocolate. Para ello preparamos el baño María. Ponemos el chocolate en trozos, y la margarina, en el recipiente que está en contacto con el agua. Vamos removiendo con una espátula, o una varilla, hasta que ambos ingredientes se fundan. En ese momento, apartamos del fuego.
  12. Por último, cogemos los merengues y los bañamos en el chocolate. Podemos introducir la base o la punta del merengue, o, por qué no!!, regarlo por completo con el chocolate. A medida que los bañemos los ponemos a secar sobre una bandeja forrada con papel vegetal.
  13. Una vez que el chocolate endurezca, ya podemos servirlos o guardarlos en un recipiente de cierre hermético.

Anotaciones y Consejos

Los tiempos de horneado pueden variar en función del tamaño de los merengues que forméis y, también, dependerá del resultado que queráis obtener; si queréis un merengue con un interior más blandito, debéis reducir el tiempo de horneado.

Podéis hacer uso de numerosos ingredientes con el fin de aromatizar el merengue; piel de cítricos (naranja, limón, lima…), vainilla, diversos tipos de azúcar aromatizado, café soluble, chocolate, etc.

Aunque ya lo he apuntado, permitidme que haga hincapié en que es importante que los huevos estén a temperatura ambiente.

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