Postres tradicionales que quedaron en el olvido

Postres tradicionales que quedaron en el olvido

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Son muchos los postres tradicionales que quedaron en el olvido en España, postres con mucha tradición que han sido olvidados debido a los cambios de costumbres y al ritmo de vida actual que apenas nos deja tiempo que dedicar a la cocina. Algunos de estos postres eran los protagonistas en las mesas de la burguesía de la primera mitad del pasado siglo.

Eran conocidos como postres de cuchara y como frutos de sartén. Su elaboración se llevaba a cabo con ingredientes sencillos, habituales en las despensas de la época. Sin embargo, solo han permanecido los que la industria fabrica, siendo difícil encontrar otros muchos, que ya solo se elaboran en fiestas señaladas. Hoy, en Cocina Casera, os hablamos de postres tradicionales olvidados.

Índice del artículo: Postres tradicionales que quedaron en el olvido

Manjar blanco

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Postre de origen medieval que se elaboraba a partir de leche de almendras, almidón de arroz, azúcar, pechuga de pollo y, a veces, leche. En una versión más moderna, popularizada por algunos restaurantes catalanes, se mantienen algunos de los ingredientes originales (azúcar, leche y almendras), y se añade gelatina para conseguir que cuaje. Se suele acompañar de una compota de frutos rojos, creando un delicioso contraste. A pesar de la popularidad de la pana cotta, el manjar blanco es mucho más sabroso.

Huevos moles

huevos mole

Con similitudes con el tocinillo, producto cuya elaboración está ampliamente extendida, los huevos moles se elaboran a base de yemas de huevo y almíbar, obteniéndose una textura parecida a unas natillas, pero más espesa. Este postre se solía servir en copas coronadas con un poco de merengue, denominándose, en esos casos, “monte nevado”. Si la preparación se espesaba un poco más, y se usaba para rellenar un bizcocho, recibía el nombre de “bienmesabe”.

Colineta

colineta

Consistía en un fino bizcocho de almendra y yema que se horneaba en dos moldes de distintas dimensiones. Una vez que el bizcocho se enfriaba, se cortaba por la mitad, se regaba con almíbar, y se rellenaba con huevos moles. Luego se cerraba y se cubría con merengue y fruta confitada.

Consolamine

Es un postre que ha desaparecido de los recetarios. Se elaboraba con un bizcocho remojado en almíbar que hacía de base. Sobre éste, se repartía una crema de almendras, merengue y yemas. Se solía servir espolvoreando canela por encima.

Suspiros

suspiros

Conocidos en algunos lugares como suspiros de María o de monja, consisten en unos pequeños bizcochos muy esponjosos, que se solían vender en las pastelerías o elaborarse en casa. En la actualidad, es difícil conseguirlos, y, salvo en algunos hogares y unos pocos conventos, han dejado de formar parte de los postres típicos españoles que son comercializados.

Otros no tan olvidados como los Pestiños y Hojuelas, se hacen pero ya tal vez en menor medida y para fechas señaladas:

Hojuelas

Hojuelas de Carnaval

Pestiños

Maravillas

Aún se conservan en algunos pueblos. Así, en Extremadura, podemos encontrarlos durante todo el año en numerosos pueblos. Algunos de ellos, como los pestiños, suelen elaborarse con una masa hojaldrada que se fríe, para, a continuación, ser rebozada en azúcar y regada con un buen chorro de miel.

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