Pan de espelta

Pan de espelta

Danos tu valoracion

2 h y 50 m
Calorias: 260
Fácil

La espelta está de moda. El motivo es sencillo; sus grandes cualidades nutricionales, entre las que cabe destacar la presencia de proteínas de alto valor biológico. Además, la espelta se presenta como una alternativa para aquellas personas que tienen problemas con el trigo y con la que podrás hacer unas exquisitas Recetas de Pan Casero

La fórmula que os traemos hoy para este pan de espelta está basada en una técnica que consiste en retardar la primera fermentación haciendo uso de la nevera. Gracias a esta técnica se obtienen panes llenos de sabor y con muy buena conservación.

Ingredientes para Pan de espelta 2 unidades

  • Harina de espelta blanca - 290 gramos
  • Harina integral de trigo - 116 gramos
  • Harina de fuerza - 174 gramos
  • Agua - 407 gramos
  • Levadura seca de panadería (ojo, la levadura química usada en repostería no sirve para hacer pan) - 3 gramos

Cómo hacer la receta de Pan de espelta

  1. En un cuenco mezclamos las harinas. Añadimos el agua y volvemos a  mezclar hasta que toda la harina quede humedecida. Tapamos con un trapo, o una bolsa de plástico, y dejamos reposar durante 30 minutos. Durante el reposo, llamado autolisis, la harina se hidratará, y el gluten comenzará a desarrollarse, se podría decir que la masa empieza a amasarse sola, haciéndonos más fácil el posterior proceso de amasado.
  2. Tras la autolisis, aceitamos ligeramente la superficie de trabajo y volcamos la masa sobre ella. Nos ponemos un poco de aceite en las manos y extendemos ligeramente la masa. Repartimos la sal por la superficie de la misma, y amasamos suavemente durante 2 minutos. Aceitamos un poco el cuenco, hacemos una bola con la masa y la metemos dentro. Tapamos con un trapo, o una bolsa de plástico, y dejamos reposar durante 15 minutos.
  3. Tras el reposo, repetimos el paso 2, pero esta vez añadimos la levadura. Una vez añadida, amasamos durante 3 minutos y damos a la masa un nuevo reposo de 10 minutos.
  4. Volcamos la masa sobre la superficie de trabajo ligeramente aceitada y  amasamos durante 3 minutos. Aceitamos un poco las paredes del cuenco, formamos una bola con la masa y la metemos dentro del cuenco. Tapamos con una bolsa de plástico, y dejamos reposar la masa durante 30 minutos.
  5. Tras el reposo, metemos el cuenco a la nevera tapado con un plástico para que la masa no haga costra durante las horas que permanecerá refrigerada Mantenemos en la nevera durante 12 horas a una temperatura aproximada de 4º, que es la que suele venir configurada de fábrica en la mayoría de neveras, si la temperatura fuese mayor, reduciremos el tiempo de fermentación a 10 horas. Durante esta fermentación retardada, el pan desarrollará un sabor inigualable.
  6. Tras las 12 horas de reposo en frío, sacamos la masa de la nevera y atemperamos durante 3 horas (en invierno es posible que haya que atemperarla durante más tiempo).
  7. Una vez que atemperamos la masa, ya podemos formar nuestros panes. Las cantidades de la receta están pensadas para dos panes alargados de 500 gramos cada uno, pero se puede formar una hogaza grande, o varios panecillos pequeños, lo que se desee. Una vez que hemos formado nuestros panes, los ponemos a fermentar, para ello, podemos ponerlos directamente sobre la hoja de papel vegetal que meteremos al horno, o podemos formarlos y colocarlos en el interior de un cesto de fermentación que tenga una forma ovalada. Un recipiente de plástico nos puede hacer a la perfección el papel de cesto de fermentación. Ponemos un trapo en su interior, preferiblemente de algodón, con ayuda de un colador lo espolvoreamos con harina, y ponemos el pan encima con el cierre (lo que durante el horneado estará en contacto con la bandeja del horno) hacia arriba. Tapamos los panes con un trapo, ponemos encima del trapo una bolsa de plástico, y dejamos fermentar hasta que el pan casi doble su tamaño.
  8. Precalentamos el horno a 250º con una bandeja en su interior.
  9. Sobre una bandeja invertida, ponemos una lámina de papel vegetal y volcamos los panes encima. Si pusimos los panes a fermentar sobre papel vegetal, transferimos la hoja con los panes a la bandeja invertida, o a una madera que nos haga las veces de pala, Con la ayuda de un cuchillo afilado, hacemos un corte  a lo largo de la superficie del pan o dos cortes oblicuos, como prefiramos.
  10. Con la ayuda de la bandeja invertida,  o la madera, deslizamos el pan sobre la bandeja que hay dentro del horno. Antes de cerrar la puerta del horno, pulverizamos agua hacia las paredes del mismo con un pulverizador doméstico. Esto provocará un ambiente húmedo que será propicio para que el pan desarrolle un buen volumen.
  11. Bajamos el termostato a 230º y horneamos durante, aproximadamente, 45 minutos o hasta que el pan adquiera un color dorado. Hacia la mitad del horneado giramos el pan para que este se dore por igual.
  12. Antes de cortar el pan, dejamos enfriar durante, al menos, tres horas.

Notas y Consejos

Dos de la harinas de esta receta son de trigo, pero, si se desea, pueden ser sustituidas por harina de espelta.  Los panes resultantes presentarán un poco menos volumen pero estarán igualmente deliciosos.

Las harinas del mismo cereal, y de distintas harineras, pueden presentar un comportamiento muy diferente, por ello, los tiempos de amasado son orientativos.

Los tiempos de fermentación dependerán de la temperatura ambiente, por lo que estos variarán a lo largo del año. Es por ello que no nos gusta poner un tiempo de fermentación determinado en la receta.

La cantidad de levadura indicada en la receta es la adecuada para obtener un pan de buena calidad. Añadir mayor cantidad de levadura, con el fin de acelerar la fermentación, irá en detrimento de la calidad del pan obtenido.

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