Pan de cerveza negra y granos de trigo

Pan de cerveza negra y granos de trigo

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3 h
Calorias: 256
Media
4 personas

Este pan presenta un ligero regusto a cerveza, lo suficientemente sutil como para no ser el absoluto protagonista y lo suficientemente presente como para dejarse notar. Además, los granos de trigo macerados en la propia cerveza hacen que la miga se mantenga con una magnífica humedad durante varios días. En nuestra web podéis encontrar otros panes con semillas en su miga, como nuestro pan de semillas o nuestro pan de lentejas.

Ingredientes para Pan de cerveza negra y granos de trigo para 4 personas

  • *Harina de fuerza - 200 gramos
  • Harina blanca de trigo (ojo, no sirve la harina de repostería) - 200 gramos
  • Harina integral de trigo - 100 gramos
  • **Cerveza negra (a esta cantidad habrá que restarle la cerveza que los granos de trigo absorban durante la cocción. Para ello, pesamos los granos una vez se hayan enfriado y a la cantidad resultante le restamos el peso de los granos en seco. El valor que nos dé es la cantidad de cerveza que tenemos que añadir a la masa). - 234 gramos
  • Agua - 126 gramos
  • Granos de trigo - 75 gramos
  • Sal - 10 gramos
  • Levadura seca de panadería (ojo, no sirve la levadura química que se usa en repostería) - 4 gramos

Cómo hacer la receta de Pan de cerveza negra y granos de trigo

  1. La noche antes de amasar, ponemos en remojo, con cerveza negra, los granos de trigo.
  2. 3 horas antes de amasar, cocemos, durante 60 minutos, los granos de trigo que teníamos en remojo, para ello, usamos la cerveza que no haya absorbido el trigo durante la noche y añadimos más si fuese necesario. Tras la cocción, dejamos enfriar y reservamos.
  3. En un cuenco grande mezclamos las harinas y añadimos el agua, la cerveza (recordad que, de la cantidad total de cerveza que aparece en los ingredientes, hay que restar los gramos de cerveza absorbidos por los granos de trigo durante la cocción), y los granos de trigo cocidos. En el mismo cuenco, mezclamos bien hasta que todos los ingredientes queden amalgamados. Tapamos el cuenco con un trapo y dejamos reposar la masa durante 30 minutos. Durante el reposo, que recibe el nombre autolisis, la harina se hidrata y el gluten empieza a desarrollarse. Si queréis saber más sobre la autolisis y los fundamentos teóricos de la técnica de amasado usada en esta receta os recomendamos la lectura de nuestro artículo: amasados cortos y reposos.
  4. Tras la autolisis, untamos la mesa de trabajo con un poco de aceite y volcamos la masa encima. Repartimos la sal sobre ésta, y amasamos durante unos segundos para que la sal se integre. Formamos una bola con la masa y metemos en el cueco para dejar reposar durante 15 minutos.
  5. Repetimos el paso 4, pero esta vez añadimos la levadura. Volvemos a dejar reposar durante 15 minutos.
  6. Por último, amasamos de nuevo la masa durante unos segundos sobre la mesa de trabajo aceitada. A continuación, formamos una bola, la metemos en el cuenco, tapamos, y la dejamos en un lugar cálido hasta que doble su volumen.
  7. Una vez que la masa ha doblado su volumen, espolvoreamos un poco de harina sobre la mesa y volcamos la masa. Formamos un pan alargado. Ponemos un trapo en el interior de un recipiente alargado. Con la ayuda de un colador, espolvoreamos harina sobre el trapo y colocamos el pan encima con el culo hacia arriba (el culo es la parte del pan que quedará en contacto con la bandeja durante la cocción). Tapamos el cuenco con un trapo. Dejamos fermentar hasta que la masa aumente su tamaño en, aproximadamente, dos terceras partes.
  8. Ponemos el horno a precalentar a 250º con una bandeja en su interior.
  9. Ponemos una lámina de papel vegetal sobre una bandeja invertida, o sobre una plancha de madera que tenga las dimensiones aproximadas de la bandeja. Volcamos el pan sobre el papel, y, con la ayuda de una hoja de cuchilla, hacemos un corte en la superficie del pan, a lo largo la zona central.
  10. Con la ayuda de la bandeja invertida, o la tabla, deslizamos el pan sobre la bandeja que hay dentro del horno. En el momento de cerrar la puerta, pulverizamos agua hacia las paredes del horno, para que se cree un ambiente húmedo que ayude a crecer al pan.
  11. Bajamos el termostato a 230º y horneamos durante unos 45 minutos o hasta que la superficie del pan se dore. Cuando haya pasado la mitad del tiempo de horneado, le damos la vuelta a la bandeja para que el pan se dore de manera uniforme.
  12. Una vez que lo saquemos del horno, lo dejamos enfriar sobre una rejilla metálica.

Notas y Consejos

* Si no sabes cuál es la harina de fuerza, te invitamos a leer nuestro artículo sobre la clasificación de las harinas. ** A esta cantidad habrá que restarle la cerveza que los granos de trigo absorban durante la cocción. Para ello, pesamos los granos una vez se hayan enfriado y a la cantidad resultante le restamos el peso de los granos en seco. El valor que nos dé es la cantidad de cerveza que tenemos que añadir a la masa.

Si no queremos usar granos de trigo, tendremos que usar las siguientes cantidades de líquido: 211 g de cerveza y 114 g de agua. También podemos usar cerveza rubia.

Las harinas del mismo cereal, y de distintas harineras, pueden presentar un comportamiento muy diferente, por ello, los tiempos de amasado son orientativos.

Los tiempos de fermentación dependerán de la temperatura ambiente, por lo que estos variarán a lo largo del año. Es por ello que no nos gusta poner un tiempo de fermentación determinado en la receta.

La cantidad de levadura indicada en la receta es la adecuada para obtener un pan de buena calidad. Añadir mayor cantidad de levadura, con el fin de acelerar la fermentación, irá en detrimento de la calidad del pan obtenido.

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