Pan de molde con mermelada

Pan de molde con mermelada de higos y almendras

¿Nos votas?

3 h y 50 m
Calorias: 275
Fácil
6 personas

Pan de molde con mermelada de higos y almendras

Este es un pan de molde que esconde en su interior una deliciosa combinación; mermelada de higos casera y almendras tostadas. Es un pan muy energético ideal para empezar el día con buen pie. En nuestra web podéis encontrar otros panes dulces como nuestro pan de aceite o nuestro pan casero de chocolate y dátiles.

Ingredientes para Pan de molde con mermelada de higos y almendras para 6 personas 1 unidad

  • Harina de espelta integral (si no tenemos, podemos sustituirla por trigo integral) - 235 gramos
  • Harina de fuerza - 353 gramos
  • Leche - 373 gramos
  • Margarina - 47 gramos
  • Azúcar - 30 gramos
  • Mermelada de higo - 300 gramos
  • Almendras troceadas y tostadas - 100 gramos
  • Sal - 12 gramos
  • Levadura seca de panadería (no sirve la levadura química usada en repostería) - 6 gramos

Cómo hacer la receta de Pan de molde con mermelada de higos y almendras

  1. Si deseamos preparar nuestra propia mermelada, necesitaremos 550 g de higos frescos y 55 gramos de azúcar o sirope de ágave. Para elaborarla, pelamos los higos y los ponemos en un cazo junto con el endulzante elegido. Cocemos a fuego medio-bajo, sin tapa, hasta que el higo suelte gran parte de agua, lo que nos puede llevar de 1 hora a 1 hora y media. Dejamos enfriar y reservamos.
  2. Pelamos las almendras y las picamos ligeramente en el mortero. O, si lo preferimos, podemos comprar almendras en crudo troceadas. Tostamos las almendras en el horno entre 15-18 minutos a 180º, o hasta que adquieran un color dorado. Dejamos enfriar y reservamos.
  3. En un cuenco pequeño ponemos la leche y la margarina, llevamos al microondas y calentamos a máximo potencia durante 20 segundos. Mezclamos bien y dejamos enfriar.
  4. En un cuenco grande mezclamos las harinas junto con el azúcar. Añadimos al cuenco, una vez que se haya enfriado, la mezcla de leche y margarina. Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes queden integrados. Tapamos el cuenco con un trapo y dejamos reposar la mezcla durante 30 minutos. A este reposo se le denomina autolisis, y tras llevarlo a cabo nos será mucho más fácil amasar. Siguiendo una técnica de amasados cortos y reposos entre amasados, sin apenas esfuerzo, tendremos lista nuestra masa.
  5. Tras la autolisis, volcamos la masa sobre una superficie ligeramente aceitada. Untamos nuestras manos con un poco de aceite y extendemos la masa. Repartimos la sal por la superficie. Amasamos suavemente durante 3 minutos. Formamos una bola con la masa (a esta acción se le denomina bolear), la metemos en el cuenco, la tapamos con un trapo, y la dejamos reposar durante 15 minutos.
  6. Repetimos el paso anterior, procediendo con la levadura del mismo modo que hemos hecho con la sal. Amasamos suavemente durante 3 minutos, boleamos y metemos en el cuenco. Tapamos y dejamos reposar otros 15 minutos.
  7. Volcamos de nuevo la masa sobre la superficie de trabajo. Amasamos durante 2 minutos. La masa ya debería empezar a presentar un aspecto liso y brillante. Si aún presenta un aspecto granuloso, volvemos a dar otro ciclo de amasado y reposo. Si nuestra masa tiene una superficie lisa y brillante, está lista para iniciar la primera fermentación, para ello; aceitamos ligeramente las paredes del cuenco, formamos una bola con nuestra masa y la metemos dentro. Tapamos y la dejamos fermentar hasta que doble su volumen.
  8. Una vez que la masa ha doblado su tamaño, enharinamos ligeramente la superficie de trabajo y volcamos la masa sobre ella. Formamos una bola, la tapamos con un trapo y la dejamos reposar durante 15 minutos. Este reposo hará que nos sea más fácil el posterior formado de la pieza.
  9. Tras el reposo, enharinamos la mesa de trabajo y estiramos la masa, con la ayuda de un rodillo, hasta formar un rectángulo de 40 X 35 centímetros. Si observamos que nos cuesta trabajo estirar la masa de una sola vez la taparemos con un trapo y la dejaremos reposar para que el gluten se relaje y nos sea más fácil acabar de estirarla.
  10. Un vez tenemos la masa estirada, y colocada a lo largo frente a nosotros, repartimos la mermelada de higo por su superficie. Hay que dejar sin mermelada dos centímetros de masa por los márgenes laterales y por el margen más cercano a nosotros, de lo contrario, nos sería difícil sellar nuestro pan. Una vez repartida la mermelada, hacemos lo mismo con la almendra. Por último, enrollamos la masa empezando por el extremo más alejado de nosotros. Terminamos sellando la masa por los laterales y por lo que será el culo del pan. Para ello, pellizcamos suavemente la masa para asegurarnos de que queda perfectamente sellada.
  11. Una vez formado, ponemos nuestro pan, con el culo hacia abajo, dentro de un molde previamente aceitado. También podemos forrar el molde con papel vegetal para que nos sea más fácil el proceso de desmoldado. Tapamos el molde con un trapo, ponemos sobre el trapo una bolsa de plástico, y dejamos reposar nuestro pan hasta que aumente en dos tercios su volumen inicial. Debemos usar un molde grande, puesto que este pan tiene un peso en fresco de un kilo y medio. En nuestro caso hemos usado un molde de 22 X 15 X 8 centímetros.
  12. Precalentamos el horno a 230º.
  13. Cuando nuestro pan ha alcanzado el tamaño adecuado, procedemos a hornearlo, para ello; pulverizamos ligeramente con agua la superficie del pan y lo metemos en el centro del horno. Bajamos el termostato a 190º y horneamos durante 50 minutos o hasta que la parte superior presente un color dorado. Si deseamos que nuestro pan se dore por los laterales, tendremos que sacarlo del molde 15 minutos antes de acabar de hornearlo.
  14. Dejar enfriar sobre una rejilla.

Notas y Consejos

Las harinas del mismo cereal, y de distintas harineras, pueden presentar un comportamiento muy diferente, por ello, los tiempos de amasado son orientativos. Los ciclos de amasado y reposo tienen como objetivo conseguir, sin apenas esfuerzo, una masa lisa y brillante, hecho que puede suceder antes de completar todos los pasos de la receta, en cuyo caso dejaremos de amasar, o, en otros casos, puede llevarnos un poco más del tiempo especificado.

Los tiempos de fermentación dependerán de la temperatura ambiente, por lo que estos variarán a lo largo del año. Es por ello que no nos gusta poner un tiempo de fermentación determinado en la receta.

La cantidad de levadura indicada en la receta es la adecuada para obtener un pan de buena calidad. Añadir mayor cantidad de levadura, con el fin de acelerar la fermentación, irá en detrimento de la calidad del pan obtenido.

Si te ha gustado esta receta de Pan de molde con mermelada de higos y almendras te aconsejamos no te pierdas más Pan Casero y no olvides descargar Gratis Nuestro App. DESCARGAR AQUÍ.

Deja tus comentarios y dudas en nuestro facebook