Trucos de cocina

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Cuando en la cocina nos enfrentamos a tareas nuevas, se nos pueden presentar determinadas situaciones ante las que no sepamos muy bien como proceder. La sabiduría popular, que durante décadas ha ido pasando de generación en generación, puede ayudarnos a solventar el problema y salir airosos en muchas ocasiones.

En este sentido, hoy nos hemos propuesto recoger algunos de los trucos de cocina más conocidos, como, por ejemplo, qué hacer para conseguir una bechamel sin grumos, o cómo conseguir devolver la frescura al pan del día anterior. ¡No os los perdáis!

  • Moldes naturales. A la hora de elaborar numerosas recetas, como unos huevos a la flamenca, podemos aprovechar el interior de verduras como la calabaza para usarlas como molde.
  • Sardinas sin olor. Si antes de freírlas u hornearlas las sumergimos en leche durante media hora no desprenderán un fuerte olor durante la cocción.
  • Pan duro. Una forma de devolver una parte de la frescura al pan del día anterior consiste en rociarlo con un poco de agua, envolverlo en papel de aluminio, y hornearlo a 200ºC entre 15 y 20 minutos.
  • Guisos con exceso de sal. Si nos hemos pasado con la sal en alguno de nuestros guisos podemos retirar una parte de una manera muy sencilla; pelamos una patata y, tras cortarla en trozos, la metemos en la olla. Cocinamos durante 15 minutos para que la patata absorba parte de la sal.
  • Retardar la maduración de los plátanos. Para evitar que los plátanos maduren muy deprisa, podemos envolverlos en papel de periódico y dejarlos en la parte más baja del frigorífico. Este consejo es válido para otras frutas, como los aguacates.
  • Cocción de la pasta. Para cocer la pasta ponemos primero el agua a calentar. Una vez que rompa a hervir añadimos la sal y la pasta. La sal no se debe poner al principio, ya que hace que el agua tarde más en empezar a hervir.
  • Magdalenas frescas más tiempo. Para conseguir que las magdalenas se mantengan tiernas durante más tiempo, las guardaremos dentro de un recipiente hermético junto con una manzana entera.
  • Bechamel sin grumos. Para conseguirlo, podemos dar vueltas a la salsa con una patata pinchada en un tenedor.
  • Pulpo tierno. Para que la carne del pulpo nos quede tierna es importante congelarlo durante varios días antes de cocinarlo, de este modo los cristales de agua que se forman durante la congelación rompen las fibras y nervios.
  • Lechuga mustia. Para recuperarla tan solo debemos meterla en agua fría durante una hora. Este método es igualmente válido para hacer que nuestras ensaladas luzcan una lechuga turgente que resulte muy agradable a la hora de comer.
  • Mayonesa. Para que no se corte debemos respetar una de las reglas de hora que dice que los huevos deben estar a temperatura ambiente.
  • Ralladura de limón. Una buena forma de tener siempre a mano ralladura fresca de la piel del limón es conservar en el congelador la cáscara del limón que hayamos usado para hacer zumo. Igual podemos hacer con las naranjas u otros cítricos.
  •  Espesar salsas. Para espesarlas solo es necesario cocinarlas sin la tapadera hasta que parte del agua se evapore. Otra buena forma de conseguirlo es añadir un poco de almidón de maíz que previamente habremos disuelto en agua a temperatura ambiente.
  • Para que el ajo no repita, debemos quitar el embrión que se encuentra en el centro del mismo. Es una especie de tallo pequeño de color blanco o verde muy claro.

Esperamos que os hayan gustado estos trucos y que os sean de gran ayuda a la hora de preparar vuestras recetas. créditos-flickr:rpavich

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