Descubre cuatro consejos para congelar tus verduras correctamente

Los cuatro consejos definitivos para congelar tus verduras correctamente

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¡Hola Cocinacas! En esta ocasión os traemos un post diferente. Hoy no hablaremos de platos recomendados o de propiedades sobre algún alimento. Hoy te contaremos algunos trucos para que el proceso de congelar fruta y verdura no sea un engorro para ti y lo puedas desempeñar correctamente. Estos trucos te ayudarán a hacerlo más fácil y mejor, para que todas las propiedades, textura y sabor se conserven de una manera muy óptima. De hecho, si no congelamos las verduras como se debe, estas acabarán perdiendo la mayoría de sus propiedades e incluso su sabor o textura.

Y es que hoy en día con el ritmo de vida que llevamos no disponemos de mucho tiempo para tener verdura y fruta fresca en casa sin que se acabe echando a perder. Por ello, la práctica de congelar nuestras verduras y frutas pueden ayudarnos a resolver este problema, pudiendo incorporarlas de manera fácil y sencilla a nuestras comidas. ¡Y así no habrá excusa para comer de manera saludable!

Las ventajas de esta técnica son el ahorro de dinero, el poder disfrutar de todo el año de productos fuera de temporada, la nula o escasa pérdida de nutrientes importantes como la vitamina C o la vitamina A de las verduras y frutas, y la ausencia de conservantes y sustancias nocivas que sí encontramos en verduras ultracongeladas del supermercado.

Así que si te interesa y es tu primera vez haciendo esto, quédate porque hoy te daremos tips muy útiles para congelar vegetales en casa y tenerlos siempre a mano para tus platos. ¡Y prepárate para elaborar platos la mar de saludables!

Los cuatro consejos más útiles para congelar, descongelar y tratar tus vegetales y verduras

Descubre cuatro consejos para congelar tus verduras correctamente

Escaldarlos o cocerlos antes de congelarlos

La gran mayoría de las verduras no pueden congelarse directamente y necesitan un proceso previo muy recomendable de cocción, escaldado o ebullición que podremos hacer de manera fácil en nuestra casa. El primer paso será lavarlos a fondo para eliminar cualquier resto de suciedad, como tierra o bichos que pueda haber en su interior. El segundo escaldar, una técnica muy fácil que consiste en meter las verduras en agua hirviendo durante escasos minutos y sirve para destruir los microorganismos que puedan tener esos alimentos. Con esto neutralizamos también la actividad de las enzimas presentes y retrasamos el deterioro de la verdura. En el caso de las espinacas o de las acelgas, dos verduras que precisan cocción, tan sólo necesitaremos que hiervan durante dos minutos en una olla. Tras esta cocción, colocamos la verdura en un colador y la sumergimos en agua. ¡Y listo!

De esta manera quedarán perfectamente limpias para ser congeladas, sin perder nutrientes, propiedades y mucho menos su sabor. Una vez escaldadas tan sólo tendremos que dejar enfriar la verdura y trocearla al gusto para que puedas descongelar porciones pequeñas, si así lo necesitas. Además de esto, el escaldado tiene otra ventaja y es que posteriormente esas verduras puedan cocinarse en menos tiempo, como en el caso de al col rizada o kale o el brócoli.

Otros pueden congelarse directamente crudos

El escaldado es una gran técnica para congelar nuestras verduras, pero hay algunas como los guisantes, las habas, la cebolla troceada, el ajo o las acelgas, que sí pueden congelarse en crudo. Eso sí, siempre asegurándonos de que el recipiente que utilicemos sea hermético y que el material sea acorde.

Pon una etiqueta a cada envase o recipiente

Uno de los trucos infalibles relacionados con este proceso de congelado es etiquetar los productos que vayamos a meter en nuestro congelador. Pero, ¿Qué ponemos en esa etiqueta? ¿Por qué es tan importante? Pues bien, lo ideal es escribir la fecha en la que el ingrediente va a congelarse, con el objetivo de que la comida no esté más tiempo del aconsejado, que abarca como máximo entre tres y seis meses. También puedes aprovechar para nombrar y clasificar estas verduras correctamente, para que a la hora de buscarlas te sea más fácil y no tardes nada en incorporarlas a tus platos. ¿A que es un consejo súper útil?

Ten en cuenta el material de los recipientes que uses

Acuérdate, también, de disponer de bolsas especiales o recipientes herméticos válidos para congelar, algo que favorece enormemente la conservación. Puedes usar una bolsa de plástico con cierre hermético y expulsar el aire que pueda haber dentro. Si haces esto, además de conservar mejor tus verduras, también ahorrarás espacio, algo que, en ocasiones, puede resultar un auténtico comedero de cabeza. También puedes utilizar recipientes herméticos cuadrados o rectangulares, con los que igualmente podrás optimizar el espacio de tu congelador.

Y recuerda, intenta que siempre sean recipientes 100% reutilizables, de esta manera estarás cooperando para no contaminar más el planeta. ¡Entre todos podemos ser más sostenibles!

¡Y hasta aquí los consejos de hoy!

¿Qué tal? ¿Te han parecido útiles? Recuerda que hay algunas verduras que no podrás congelar, como aquellas que contienen mucha agua como el apio, la lechuga o los pepinos, ya que al someterlas a muy bajas temperaturas pueden crear cristales de hielo, hacer que se agrieten y que cambien completamente su textura.

Siguiendo estos consejos, tu congelador se convertirá en un gran aliado en tu vida diaria y te permitirá organizar tus comidas mejor que nunca. ¡Para que siempre tengas tu verdura lista en pocos minutos!

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¡Hasta la próxima Cocinacas!

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