Pan en Thermomix

Pan en Thermomix

Seguro que muchas veces te has preguntado por qué ningún pan de panadería, por no hablar de los del supermercado, termina de satisfacerte. ¿Por qué es tan difícil encontrar un pan, el alimento más básico y más sencillo, que esté realmente rico? Si echas de menos comer pan “como el de antes”, tierno, esponjoso, y que al final del día no esté ni como un chicle de blando ni duro como una piedra, no puedes tenerlo más fácil: preparar tu propio pan casero es la solución. Y si además tienes este robot de cocina te recomendamos que pruebes a hacer las Croquetas de Jamón en Thermomix, su masa sencillamente es exquisita, no puede ser más fácil y más cómodo. Y además, hacer pan casero de forma manual es bastante más laborioso y puede dar más pereza. Hoy te enseñamos a preparar pan en Thermomix con esta sencilla receta, ¡no te la pierdas! Y si te sobra, no dejes de echar un vistazo a estos trucos para conservar el pan: seguro que te resultan útiles.

Ingredientes para prepararlo

  • 375 gramos de harina de fuerza
  • 220 cl. de agua
  • 18 gramos de aceite de oliva
  • 30 gramos de levadura fresca (la encontrarás en el supermercado en la sección de refrigerados)
  • 15 gramos de azúcar
  • 7 gramos de sal

Pasos de Pan en Thermomix

  1. En el vaso mezclador de la Thermomix, vamos poniendo el azúcar, el agua y el aceite y lo programamos durante dos minutos a 37 grados y velocidad 1.
  2. Añadimos al vaso la levadura fresca, y programamos a velocidad 3 durante 10 segundos.
  3. Añadimos la mitad de la harina, y mezclamos a velocidad 6 durante 15 segundos.
  4. Incorporamos el resto de la harina, la sal, y volvemos a programar la Thermomix, esta vez, durante 5 minutos y a velocidad espiga. Cuando termine el programa, ya tendremos lista la masa.
  5. Antes de sacar la masa del vaso, nos enharinamos las manos (ya que estará muy pegajosa). La sacamos y hacemos una bola grande, que colocaremos en un bol grande o en una ensaladera, que previamente hayamos untado con aceite.
  6. Tapamos la ensaladera con papel de film, y la colocamos en un lugar cálido durante alrededor de una hora. Iremos vigilando, y sabremos que la masa está lista cuando haya doblado su tamaño y cuando al meter un dedo en la masa, poco a poco ésta vaya recuperando su tamaño.
  7. Ahora llega el momento de amasar: sacamos la masa, la colocamos sobre la encimera de la cocina previamente limpia y enharinada para evitar que se pegue, y comenzamos a amasar, estirando la masa y doblándola hacia dentro una y otra vez, durante unos 5 minutos.
  8. Seguimos amasando, ahora, retorciendo la masa como si quisiéramos hacer un churro y enrollándola, para después volver a estirarla. Repetimos el proceso durante otros 4 minutos.
  9. Cuando notemos que la masa está bien elástica y que no se pega a las manos, y que al estirarla ella misma se encoge, le daremos la forma deseada (de hogaza, de barra… como más nos guste, y la colocamos sobre una bandeja de horno enharinada en un lugar cálido para después taparla con un paño hasta que vuelva a doblar su tamaño (aproximadamente, unos 40 minutos).
  10. Con el horno previamente precalentado a 240 grados, horneamos durante unos 20 minutos, hasta que el pan tenga un bonito tono dorado. En el caso de que dudemos si estará ya bien cocido o no, podemos golpearlo con una cuchara de palo, y si suena a hueco, es que está listo.
  11. Lo sacamos con cuidado del horno, y dejamos que se enfríe reposando sobre una rejilla.

Anotaciones y consejos

El aroma del pan recién hecho es delicioso, impregna toda la casa e invita a comérselo entero nada más sacarlo del horno. Sin embargo, no hay nada más indigesto que el pan (y todas las masas en general) caliente, así que te recomendamos esperar a que se enfríe para probarlo. ¡Repetirás seguro!

Deja tus comentarios y dudas en nuestro facebook