Tempeh: definición, propiedades y usos

Tempeh: definición, propiedades y usos

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En Cocina Casera, tenemos numerosas recetas elaboradas con algún producto derivado de la soja, como es el tofu, que puedes encontrar en nuestra receta de ensalada templada de verduras y tofu, o la salsa de soja, ingrediente utilizado en la elaboración de nuestra receta de pollo en salsa de soja con pimientos. En esta ocasión, centramos nuestra atención en el tempeh.

El tempeh es el resultado de la fermentación que un hongo llamado Rhizopus lleva a cabo sobre  habas de soja cocidas. Se trata de un alimento muy nutritivo que suele ser utilizado en la cocina vegetariana, y que ha llegado hasta nosotros desde la cocina asiática, donde se viene utilizando desde hace cientos de años. Concretamente, se cree que este producto surgió en Indonesia.

Este alimento  presenta el aspecto de un pastel compacto de color blanquecino o crema. Lo que podemos ver en el exterior del producto, no es otras cosa que el micelio del hongo rhizopus. Si cortamos un trozo de este alimento, podemos ver en su interior las habas de soja colonizadas completamente por el micelio, que se ha desarrollado a partir de las esporas con las que previamente se han inoculado las habas de soja. Podemos elaborarlo en casa o comprarlo ya preparado. Más adelante, os explicamos cómo prepararlo en casa.

A diferencia del tofu, casi insípido, este pastel de soja tiene un delicioso sabor que recuerda al sabor de las nueces. Además, es rico en proteínas, isoflavonas y calcio.

Propiedades

  • Soja. Al ser un producto elaborado a partir de soja, nos beneficiamos de las propiedades de esta legumbre. Además, en su elaboración se pueden incluir otras legumbres y cereales, lo que enriquece aún más el producto final.
  • Proteínas. Una de las mayores virtudes de este alimento es su alta concentración en proteínas, lo que lo convierte en una sustituto ideal de las carnes, pudiéndose beneficiar de esto tanto los vegetarianos como aquellas personas que padecen intolerancia a la proteína animal. 110 gramos de tempeh nos aportan más del 40% de las proteínas que necesitamos diariamente. Además, estas proteínas contienen todos los aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita para un correcto funcionamiento.
  • Bajo en calorías. 110 gramos de producto tan solo nos aportan un total de 225 calorías.
  • Isoflavonas. Muy beneficiosas para el organismo. Ayudan a las mujeres, que están entrando en la edad de la menopausia, a aliviar las molestias propias de ese proceso.
  • Aparato digestivo. Su consumo dota a nuestro aparato digestivo de buena salud, mejorando el tránsito intestinal y previniendo distintos tipos de cáncer.
  • Azúcar. Actúa regulando los niveles de azúcar en sangre.
  • Antioxidante. Gracias a su contenido en cobre y manganeso.

Usos del tempeh

Su versatilidad hace de él un producto que se puede emplear en numerosas preparaciones:

  • Se puede consumir crudo, en ensaladas u otro tipo de platos, en los que se puede esparcir un poco de este rico pastel rallado por encima.
  • Se puede cocinar tanto a la plancha, como al horno, cocido o al vapor. Es muy típico prepararlo cortando unos filetes que se cocinan a la plancha, y se acompañan con una salsa. En Indonesia se suele preparar en tacos, que se saltean hasta que adquieren un color dorado.
  • Es ideal para elaborar croquetas o hamburguesas. Simplemente lo trituramos y lo mezclamos con otros ingredientes.

Elaboración casera

Este alimento puede ser preparado en casa por poco dinero. Lo único que necesitamos son habas de soja y las esporas del hongo Rhizopus, que pueden ser conseguidas en diversas páginas de internet.  El proceso de elaboración se resume en los siguientes pasos:

  • En primer lugar, ponemos a remojo, durante unas 8 horas, las semillas de soja. En el mercado se pueden encontrar semillas de soja partidas y peladas, lo que nos facilitará la labor de preparación. También podemos usar un molinillo para moler cereales, de este modo rompemos el haba y es más fácil retirar las pieles.
  • Si hemos puesto en remojo las habas con piel y sin partir, al cabo de una hora procedemos a quitar la mayor cantidad de pieles que seamos capaces. Y volvemos a poner las semillas en remojo.
  • Tras 8 horas en agua, escurrimos, lavamos, y cocemos las habas durante una hora en abundante agua.
  • Escurrimos las habas, y las ponemos de nuevo en la olla, a fuego suave, para secarlas un poco. Removemos constantemente. A mitad del proceso de sacado añadimos a las habas un poco de vinagre de manzana.
  • Una vez secas, echamos las habas en un cuenco y dejamos que su temperatura descienda hasta los 36ºC, momento en el que añadimos al cuenco las esporas. Mezclamos bien.
  • Ponemos las habas en bolsas de plástico de las que llevan un cierre hermético, y agujeremos las bolsas con una aguja gruesa (1 centímetro).
  • Incubamos durante 36-48 horas a 30ºC. Podemos meter las bolsas en un armario con una bombilla encendida, para que genere calor.
  • Una vez que tengamos las habas cubiertas por el micelio, retiramos el plástico y cocemos nuestro tempeh, en abundante agua, y un chorro de salsa de soja, durante 15 minutos por cada lado.
  • Dejamos enfriar y guardamos en la nevera. También podemos congelarlo.

A pesar de que el proceso descrito parece complejo y largo, os animamos a que no os dejéis intimidar e incluyáis este maravilloso alimento en vuestra dieta. Si no queréis prepararlo en casa, podéis comprarlo ya hecho. Imagen:flic.kr/p/fKAGA Fuentes:otramedicina,natursan

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