Claves para ahorrar y comer saludable

Claves para ahorrar y comer saludable

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Mucha gente piensa que comer de una manera saludable es sinónimo de invertir dinero en caros alimentos. Desde Cocina Casera, queremos compartir una serie de recomendaciones, trucos y consejos con las mejores claves para ahorrar y comer saludable que están orientadas hacia la consecución de una alimentación sana sin que se vea resentida nuestra economía.

En nuestra página podéis encontrar numerosas recetas de comidas fáciles y sencillas que os ayudarán en este sentido, tenéis a vuestra disposición una recopilación de algunas de ellas en nuestro artículo; recetas económicas y caseras. Deseamos que, preparando algunas de esas recetas, y siguiendo las siguientes recomendaciones, no tengáis que descuidar vuestra alimentación para lograr llegar a fin de mes. Hoy, en Cocina Casera; claves para comer saludable gastando poco dinero. Créditos-flickr:kathycsus

A continuación, os listamos algunas de las claves para comer bien y poder llegar a fin de mes:

Despensa completa

Debemos organizar nuestra despensa de manera que siempre tengamos un buen surtido de alimentos no perecederos; arroz, fideos, harinas, especias, aceite, conservas vegetales y animales… Nos aprovecharemos de aquellas ofertas interesantes para reponer los alimentos no perecederos que puedan escasear a corto plazo. Tenemos que organizar nuestra despensa teniendo presente la fecha de caducidad de los alimentos, de este modo no nos veremos obligados a tirar algunos de ellos porque han caducado olvidados en un rincón. Los alimentos como las patatas y cebollas deben estar almacenados en un lugar fresco y seco. Disponiendo de una despensa más organizada, disfrutaremos de una alimentación más económica y variada.

No comer fuera de casa 

Salvo en contadas ocasiones. Comer en familia, o con amigos, es un momento especial de encuentro y de diálogo. Pero, ¿por qué no quedar igualmente para tomar un café o un postre después de haber comido en casa? Incluso, si nos organizamos, podemos comer con los amigos en nuestra casa por un coste muy inferior al que nos ocasionaría hacerlo en un restaurante. Busquemos nuevas formas de encuentro y diálogo, pero, sobre todo, nuevas formas de cuidar nuestra economía y nuestra alimentación.

Comida casera en el trabajo

Gracias a los envases térmicos, podemos llevar nuestra comida hecha en casa a nuestro trabajo. Incluso en el caso de que no contemos con envases de este tipo, en algunos trabajos hay disponible un microondas. De este modo, comeremos platos preparados en casa que siempre serán más económicos que los que podamos adquirir en un local. Si no hemos podido llevar la comida de casa, busquemos comedores o locales ubicados cerca de colegios y universidades, ya que sus precios suelen ser más reducidos.

Organizarse al cocinar

Si cuando nos ponemos a cocinar, preparamos mayor cantidad de algunos platos, ahorraremos tiempo y energía. Por ejemplo. si necesitamos una salsa de tomate casera para un plato, preparando más cantidad podremos guardarla y utilizarla en otros platos. Del mismo modo,  podemos elaborar más raciones de un plato y congelarlas para tenerlas siempre a mano.

Sacar el máximo partido a los ingredientes

Por ejemplo, comprar remolachas enteras y usar sus hojas, junto con otras como espinacas y acelgas, para cocinarlas y elaborar diversos platos, como tartas, budines y croquetas. Si preparamos algún tipo de pescado, podemos usar las cabezas y partes que no consumamos para elaborar ricos fondos de caldo para otros platos. Usar la fruta muy madura para preparar batidos. En definitiva, buscar siempre la manera de sacar el máximo rendimiento a cada ingrediente.

Utilizar el congelador

Como os comentábamos anteriormente, podemos hacer uso de este gran invento para guardar las raciones extra que hemos preparado de una comida. Podemos aprovechar la época de abundancia de algunos productos para comprarlos y guardarlos en el congelador para los meses en los que escasean o sus precios son elevados, como es el caso de algunas frutas y verduras. Al congelar cualquier alimento, usaremos envases apropiados y pondremos siempre la fecha de congelación, ya que, aunque estén congelados, los alimentos también tienen una fecha de caducidad. Podéis ampliar vuestra información sobre este tema con nuestro artículo: ¿cuánto tiempo podemos tener congelada la comida o alimentos?

Aprender a cocinar

A medida que se mejora en las técnicas culinarias, el aprovechamiento de los alimentos es cada vez mayor. Por tanto, una buena manera de ahorrar en la cocina es documentarse sobre todo lo que tenga que ver con la cocina y los alimentos. a través de libros, internet y revistas.

Tener contacto con la tierra

Si disponemos de un pequeño huerto, o una gran terraza, podemos cultivar algunas frutas y verduras que, sin duda nos ayudarán a ahorrar y nos darán grandes satisfacciones.

Lo barato sale caro

Hay que llevar cuidado con lo que compramos, ya que, si compramos gran cantidad de un producto de baja calidad con la intención de ahorrar, podemos acabar deshaciéndonos de ese producto cuando nos demos cuenta de su escaso valor. Desconfiemos especialmente de aquellos productos que estén muy publicitados, ya que el precio de la publicidad siempre acaba siendo repercutido en el valor del producto. Solo conociendo los productos podremos aprender a decantarnos por aquellos que son de calidad sin que por ello su precio sea elevado.

Planifica tu semana

Un truco realmente bueno es planificar los platos y comidas que vamos a preparar a lo largo de la semana. De esta forma, evitaremos improvisar y podremos pensar una dieta equilibrada.

Merece la pena sentarnos 5 minutos a pensarlo, y si no tienes tiempo, siempre puedes ver el MENÚ SEMANAL que desde Cocina Casera publicamos cada viernes para que puedas planificar la siguiente semana de Lunes a Domingo 😉

¿Has visto qué fácil es seguir estos trucos? ¡Esperamos que te sirvan!

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