Mejillones en Escabeche caseros

Mejillones en Escabeche caseros

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Mejillones en escabeche

La técnica del escabeche se lleva usando desde hace cientos de años, si bien en sus inicios era empleada fundamentalmente como un método de conservación para alargar la vida de gran número de alimentos, en la actualidad su aplicación está más destinada a potenciar el sabor de determinadas preparaciones. El escabeche forma parte de las técnicas de cocina conocidas como “marinados”, os animamos a ampliar vuestra información al respecto a través de la lectura de nuestro artículo; “Marinado: técnica para conservar y aromatizar“.

Los mejillones en escabeche es uno de esos platos que suele estar presente en los hogares y bares de tapas españoles a la hora del aperitivo. En mi despensa siempre tengo alguna lata de mejillones junto a otras de navajas y berberechos. Esta costumbre la tengo bien arraigada, porque durante mi infancia esos tres productos no podían faltar durante los aperitivos de los que mi familia y yo dábamos buena cuenta los fines de semana.

A pesar de que podéis conseguirlos ya envasados, por su sencillez y rápida elaboración os recomendamos que, al menos de tanto en tanto, os toméis un poco de tiempo para hacerlos en casa, además de obtener un producto muy superior a las versiones comerciales, haciéndolos en casa podemos elegir todos los ingredientes que conformarán el escabeche, personalizándolo a nuestro gusto.

¿Queréis saber cómo preparar estos deliciosos mejillones en escabeche?

Vídeo de la Receta

Ingredientes [Para 2 personas]:

  • Mejillones – 500 gramos
  • Aceite de oliva – 120 mililitros
  • Vino blanco – 150 mililitros
  • Vinagre – 80 mililitros
  • Caldo de pescado – 40 mililitros
  • Dientes de ajo – 3 unidades
  • Pimentón dulce – 1 cucharada pequeña
  • Pimentón picante – 1/2 cucharada pequeña
  • Pimenta negra en grano – 10 unidades
  • Hojas de laurel – 2 unidades

Elaboración de la Receta

  1. En primer lugar, limpiamos los mejillones con la ayuda de un cuchillo, para ello tiramos de los filamentos que hay atrapados entre las valvas y quitamos los posibles crustáceos que haya adheridos a éstas. Para quitar los filamentos, debemos tirar en el sentido del umbo, que es la parte estrecha por donde se encuentran unidas las dos valvas.
  2. Tras limpiarlos, los ponemos bajo el grifo del agua y los lavamos.
  3. Vertemos el vino blanco en una sartén y lo ponemos a calentar.
  4. Cuando el vino rompa a hervir, introducimos los mejillones. Cocinamos, a fuego medio, hasta que las valvas se abran. A medida que se vayan abriendo los retiramos de la sartén.
  5. A continuación, les quitamos las valvas y ponemos la carne en un recipiente de cristal.
  6. Pelamos los dientes de ajo y los aplastamos con la ayuda de la hoja del cuchillo.
  7. Calentamos el aceite de oliva en una sartén y añadimos los dientes de ajo. Cocinamos, a fuego medio, hasta que se doren ligeramente. Debemos llevar mucho cuidado para que los ajos no se quemen, ya que, si eso sucede, aportarán un desagradable sabor amargo a la preparación.
  8. Tras unos minutos, incorporamos las hojas de laurel y la pimienta en grano.
  9. Seguidamente, añadimos los dos tipos de pimentón, el caldo de pescado y el vinagre. Removemos y apartamos del fuego.
  10. Vertemos sobre los mejillones el contenido de la sartén y dejamos reposar durante varias horas.
  11. Una vez que el escabeche se ha enfriado, ya podemos servirlo, aunque es preferible llevarlo a la nevera y dejarlo reposar hasta el día siguiente para que los sabores se intensifiquen.

Anotaciones y Consejos

Si lo deseamos, podemos sustituir el caldo de pescado por el caldo de cocción de los mejillones.

Es importante que desechemos los mejillones que no se han abierto durante la cocción.

Estos mejillones se pueden conservar durante varios días en la nevera.

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