Salsas para enriquecer los platos

Salsas para enriquecer los platos

¿Nos votas?

Las salsas son una de las formas más sencillas y variadas para enriquecer cualquier plato, ya sea de carne, pescado, verduras… incluso se puede presentar un plato acompañado de diferentes salsas, para que cada uno pueda combinarlo a su gusto o ir probando, como se hace por ejemplo con la fondue bourguignone. Hoy vamos a hablaros de las salsas para enriquecer los platos, y si lo que buscáis son recetas, no os perdáis todas nuestras recetas de salsas.

¡Ojo! Si queréis cuidar la línea, mucho cuidado con las salsas, ya que muchas veces aportan más calorías que los platos a los que acompañan.

Salsas para enriquecer los platos

Las salsas dan otro aire hasta al alimento más sencillo, y lo hacen más sabroso, sin modificar su sabor. Son una combinación de ingredientes que crean un conjunto armónico, y que se utiliza para acompañar al plato en cuestión. A grandes rasgos podemos decir que hay dos tipos de salsas: las que se hacen con el propio jugo del ingrediente (que es la forma de aprovechar todo el sabor del ingrediente sin modificarlo ni encubrirlo con otros ingredientes, a las que se suele añadir cebolla y zanahoria para trabarlas y, si es necesario, con un poco de harina tostada. Así se hacen, por ejemplo, las salsas de los asados), y las que se hacen con diferentes ingredientes. Hoy os vamos a contar cinco salsas para enriquecer los platos que son básicas, y de las que se pueden sacar muchas otras.

Salsa bechamel

Se elabora con mantequilla, aceite, harina y leche. Sirve para acompañar a todo tipo de platos de carne, verdura, pasta, pescado, huevos… se puede hacer más o menos gruesa según el plato. Algunas variantes son la salsa aurora (a la que se le añade tomate), la salsa blanca (que sustituye la leche por caldo de carne o pescado), o la salsa Mornay (que añade caldo concentrado de carne o pescado, una yema de huevo y queso rallado o nata).

Salsa mayonesa

Se elabora con huevo, aceite, zumo de limón o vinagre y sal (al gusto, mostaza y pimienta). Se toma fría, y acompaña a todo tipo de platos, sobre todo a pescados y huevos. Variantes: al eneldo (con nata y eneldo), andaluza (con tomate concentrado, orégano, mejorana y albahaca), rosa (también llamada cóctel o marisquera, que añade un toque de kétchup, brandy y unas gotas de tabasco), bearnesa (con alcaparras, pepinillos y otros), falso alioli (mayonesa con ajo triturado y perejil), o mayonesa verde (con perejil y cebollino triturados).

Salsa vinagreta

Consiste en mezclar aceite y vinagre con sal, pimienta y perejil. Variantes: completa (con huevo duro, cebolla, pimiento, tomate y perejil picados), de cebollino y perejil, de mostaza (emulsión de yema de huevo duro, mostaza, vinagre, aceite y sal), o tártara (yemas de huevo con mostaza, sal, pimienta y cebollino).

Salsa española

Aceite, cebolla, puerro, zanahoria, carne y huesos, y hierbas aromáticas son la base de la salsa española, que se puede combinar con todo tipo de salsas y usar como base para crear otras.

Salsa verde

Es la salsa por excelencia de la cocina vasca, perfecta para pescados y algunos mariscos como las almejas. Se suele acompañar con huevos cocidos, espárragos o gambas para enriquecerla, y lleva harina, ajo, perejil, aceite de oliva y agua. Créditos-Shutterstock

Deja tus comentarios y dudas en nuestro facebook