Tarta Red Velvet

Tarta Red Velvet

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Tarta Red Velvet

La tarta Red Velvet (rojo terciopelo), es originaria de Estados Unidos. Algunas historias cuentan que vio la luz en el hotel Waldorf Astoria, en la ciudad de Nueva York, en los años 50. Posteriormente, en el año 1989, su popularidad se extendió rápidamente gracias a la película “Magnolias de Acero”.

Esta tarta está formada por varias capas de bizcocho de color rojo intenso, que alternan con capas de una crema blanca que se suele elaborar con queso. El resultado es una tarta visualmente muy atractiva y de delicioso sabor.

Os dejamos con nuestra versión de la Red Velvet. Hemos elaborado una receta en la que obtenemos un bizcocho con una magnífica humedad que combina a la perfección con la crema de queso con la que la hemos rellenado y cubierto.

En nuestra página podéis encontrar otras recetas de tartas caseras, muy fáciles de preparar, es el caso de nuestra tarta fácil de tres chocolates casera o nuestra tarta de queso y manzana.

Vídeo de la receta

Ingredientes [para 8-10 personas]:

Para el bizcocho:

  • Harina blanca de trigo – 260 gramos
  • Levadura química (polvos de hornear) – 7 gramos
  • Cacao en polvo – 15 gramos
  • Azúcar granaluda – 410 gramos
  • Sal – 7 gramos
  • Huevos – 2 unidades
  • Leche – 230 gramos
  • Aceite de girasol – 230 gramos
  • Vinagre – 10 gramos
  • Colorante alimentario rojo en pasta – 1 cucharada pequeña
  • Mantequilla – para el molde
  • Harina – para el molde

Para el frosting:

  • Queso cremoso – 250 gramos
  • Mantequilla sin sal – 125 gramos
  • Azúcar glas – 350 gramos

Elaboración de la receta

  1. En un cuenco, mezclamos la harina con la levadura, el cacao y la sal. Reservamos.
  2. Ponemos la leche en un recipiente y le añadimos el vinagre. Mezclamos y dejamos reposar la mezcla durante 10 minutos para que la leche se corte.
  3. En otro cuenco, ponemos el azúcar y el aceite de girasol. Mezclamos, con la ayuda de unas varillas, hasta que ambos ingredientes formen una pasta.
  4. Añadimos los huevos de uno en uno. Añadimos uno, mezclamos hasta que se integre y añadimos el otro para continuar mezclando.
  5. A continuación, añadimos la cucharada pequeña de colorante en pasta de color rojo. Mezclamos bien para que el color se distribuya de manera uniforme.
  6. Añadimos al cuenco la mezcla de leche y vinagre y seguimos mezclando.
  7. Por último, añadimos, poco a poco, la pasta de este cuenco al cuenco donde tenemos la harina. Añadimos un poco, mezclamos hasta que se integre, y echamos otro poco. Repetimos el proceso hasta que toda la pasta se haya incorporado a la harina.
  8. Untamos con mantequilla un molde para horno de 24 centímetros. Lo espolvoreamos con un poco de harina y echamos la masa dentro.
  9. Llevamos al horno precalentado a 175ºC, y horneamos durante, aproximadamente, 80 minutos o hasta que el bizcocho esté cocido. Para comprobar que el punto de cocción sea el adecuado, pinchamos un palillo en el centro del bizcocho. Si al retirarlo, no se observan restos de masa, podemos dar por finalizada la cocción. Si hay restos, proseguimos el horneado unos minutos más.  Una vez horneado, lo dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla metálica.
  10. Mientras horneamos el bizcocho, preparamos el frosting. Podemos elaborarlo con el accesorio mezclador de nuestro robot de cocina, o a mano. Primero, ponemos en el cuenco del robot la mantequilla. Batimos durante unos segundos. Añadimos el queso y mezclamos a velocidad media hasta que se integre con la mantequilla. Por último, añadimos el azúcar en polvo y seguimos mezclando a velocidad media hasta que todos los ingredientes formen una crema blanca en la que no se observen grumos. Reservamos la crema hasta que nuestro bizcocho esté frío.
  11. Cuando el bizcocho se haya enfriado, lo desmoldamos y lo ponemos en un plato grande.  A continuación, lo cortamos por la mitad. Vertemos la mitad del frosting y lo repartimos con la ayuda de una espátula. Ponemos la otra lámina de bizcocho encima, y vertemos el resto de frosting. Con la espátula, lo repartimos hasta que tape el bizcocho por todos lados. Ya tenemos listo nuestra tarta Red Velvet.

Anotaciones y consejos

El bizcocho que se obtiene con esta receta es bastante húmedo, de ahí que el tiempo de horneado pueda parecer elevado con respecto a otras recetas de bizcocho.

A la hora de rellenar el bizcocho, podemos poner unos recortes de papel vegetal en la base del plato, de modo que cuando pongamos el bizcocho, el papel quede debajo del borde. De este modo, podemos  repartir el frosting sin manchar el plato. Una vez que hayamos terminado, tiramos suavemente del papel para retirarlo.

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