Trucos para comprar pescado fresco

Trucos para comprar pescado fresco

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El pescado es un alimento básico en la alimentación, y hoy os vamos a dar unos consejos que deberíais tener muy en cuenta a la hora de elegirlo y de comprarlo, ya que es un alimento perecedero que se estropea con facilidad, para de este modo evitar consecuencias desagradables y contratiempos a la hora de consumirlo, como pueden ser las intoxicaciones o el contagio de enfermedades como la que transmiten algunos parásitos que pueden estar en el pescado, como el anisakis. Toma buena nota de todos estos trucos para comprar pescado fresco: te serán muy útiles y te ahorrarán disgustos.

Trucos para comprar pescado fresco

A la hora de comprar el pescado fresco, teniendo en cuenta que no podemos tocarlo para ver si está duro y compacto, tendremos que confiar en otros sentidos: la vista y el olfato.

El olor

Por lo general, si huele demasiado fuerte, es que no está en condiciones: el aroma que tiene que tener el pescado fresco es un suave olor a mar. El olor a amoniaco es una señal sin discusión de que no está en buenas condiciones.

La piel y las escamas

El primer signo que debes encontrar en un pescado fresco es que su piel brille, que no esté seca y cuarteada. Cuidado porque en la pescadería muchas veces le echan hielo por encima, lo que hace que parezca más fresco.
En la piel, las escamas tienen que estar bien adheridas: si ves que mientras lo cogen o lo manipulan se le empiezan a caer, no lo compres.

Los ojos

Los ojos del pescado deben de estar siempre salientes abultados, nunca metidos para dentro: eso indicaría que no está fresco. Sin embargo, a veces este truco no sirve porque los pescaderos, para manipularlos, los cogen por los ojos, lo que hace que éstos se hundan. Sin embargo es un punto a tener en cuenta. La pupila siempre tiene que ser negra y brillante

Las agallas

Lo que no fallan son las agallas: tienen que estar siempre rojas, brillantes y turgentes y sin mucosidades.

La cabeza

Nunca compres marisco que no tenga cabeza, porque es donde más se evidencia que no esté en buenas condiciones. En algunos establecimientos les quitan la cabeza para que no se note que no está fresco, y para que encima pienses que es un chollo porque te quitas del precio el peso de las cabezas.

Congelar el pescado fresco

Dado que el pescado puede contener parásitos que causan enfermedades, como el famoso anisakis, es muy importante congelarlo aunque lo compremos fresco, y esperar un mínimo de 48-72 horas (el tiempo que tardan estos parásitos en morir congelados) para su consumo. Créditos-Shutterstock

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