Trucos para hacer las mejores patatas fritas caseras

Trucos para hacer las mejores patatas fritas caseras

Las patatas fritas son una guarnición de lo más clásica y fácil de hacer, que combina a la perfección con casi cualquier plato, tanto de carne como de pescado, y también con otras verduras. Sin embargo, dentro de ser muy sencillas, son uno de los acompañamientos que más dudas suscitan, porque conseguir que sean crujientes por fuera y tiernas por dentro tiene su miga. Por eso, hoy os vamos a dar una serie de trucos para hacer las mejores patatas fritas caseras. Y si os apetece ver más recetas con patatas, tenemos muchas para ofreceros. Además de los consejos que veréis más abajo, queremos mostraros con este vídeo cómo hacer las mejores patatas fritas caseras!

Trucos para hacer las mejores patatas fritas caseras

Aunque cada maestrillo tiene su librillo, como suele decirse, y algunos proponen procesos realmente complicados para hacer las patatas fritas, estos sencillos trucos para hacer las mejores patatas fritas caseras que os vamos a proponer os simplificarán la vida y harán que consigáis que os salgan deliciosas.

Córtalas del mismo tamaño

Puede parecer una tontería, pero es una de las claves para unas patatas fritas perfectas. Si las patatas son de distinto tamaño, su tiempo de cocción es diferente, y por tanto no quedarán todas igual. ¡Es un punto fundamental!

Lávalas después de cortarlas

Igual que el punto anterior, es un punto básico para que queden bien. Al lavarlas, retiramos el exceso de almidón. También puedes dejarlas en remojo una vez cortadas para que lo suelten.

Fríelas en mucho aceite

Y a ser posible, de oliva (aunque hay quien prefiere el de girasol por tener un sabor más suave). Las patatas necesitan tener su espacio y abundante aceite para hacerse perfectamente.

Hazlas en dos tiempos

Primero, con el aceite a temperatura media-baja (entre 90 y 130 grados), y, una vez que estén blanditas, sácalas, escúrrelas, espera a que el aceite esté a unos 180 grados, y mételas de nuevo en el aceite durante unos minutos. Así conseguirás que estén doradas y crujientes, pero tiernas en el interior.

Utiliza patatas frescas

Aunque es mucho más cómodo comprarlas congeladas, porque nos ahorra el proceso de pelarlas y cortarlas, el resultado no tiene comparación si utilizamos patatas frescas. Créditos-Shutterstock.

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