Cómo hacer el cupcake perfecto

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Cómo hacer el cupcake perfecto

Los cupcakes están cada vez más de moda, y aunque mucha gente pueda pensar que estos pasteles en miniatura llevan poco tiempo entre nosotros, lo cierto es que ya aparecen referencias bibliográficas hacia finales del siglo XVIII y principios del XIX. Poco tienen que ver los cupcakes de hoy con los que se elaboraban antaño.

Ahora, el incesante desarrollo de la industria pone cada vez mayor número de ingredientes a nuestra disposición, así como todo tipo de técnicas y herramientas que han dado lugar a un universo propio dedicado por completo a estos pequeños dulces. Libros, blogs, y tiendas donde se puede comprar o aprender a hacerlos, han invadido el mundo de la repostería.

En Cocina Casera también hace tiempo que nos apuntamos a esta moda. En nuestro recetario podéis encontrar, entre otras, las recetas para elaborar cupcakes de galletas Oreo y cupcakes de capuccino. En el artículo de hoy, os vamos a contar cómo hacer el cupcake perfecto. ¡Tomad buena nota!

  • Temperatura de los ingredientes. Para que la masa salga perfecta es importante que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente, si están fríos, a los huevos les puede costar incorporarse y la mantequilla no se deshará bien, pudiendo formar grumos. La clave es conseguir una masa homogénea, de ahí la importancia de la temperatura.
  • Ingredientes naturales. Tanto para hacer unos ricos cupcakes, como para cualquier otro plato, es mejor usar productos naturales. Olvida los sucedáneos como la vainilla liquida, y aromatiza tus preparaciones con una vaina de vainilla.
  • Precalentar el horno. Las opiniones al respecto son diversas. La mayoría apunta a que lo mejor es precalentar el horno a una temperatura elevada para luego bajarla cuando metamos los cupcakes. En cuanto al tiempo de horneado dependerá de cada horno, por eso lo mejor es comprobar el interior de la masa pinchando un palillo y observando si al retirarlo se observan restos de ésta, en ese caso hay que prolongar la cocción un poco más.
  • Azúcar glas. Es preferible este tipo de azúcar al granulado, ya que se disuelve mejor en la masa. Cuando usamos azúcar granulado, corremos el riesgo de que se note en el producto final.
  • Mantequilla. Es aconsejable usar una mantequilla de calidad, y evitar la margarina vegetal, ya que con ella no se consigue ni la textura ni el sabor que confiere la mantequilla.
  • Masa poco batida. Como os contábamos en nuestro artículo; “Diferencias entre cupcakes, muffins y magdalenas“, la masa de los cupcakes no debe batirse en exceso.
  • Tamizar harina y levadura. Esta regla es válida para gran número de preparaciones de repostería en las que hay que mezclar ambos ingrediente. Tamizando la harina y la levadura se consigue que la masa quede libre de grumos, y que la levadura se reparta de manera uniforme, lo que se traduce en una gran esponjosidad del producto final. Hay quienes, incluso, tamizan ambos ingredientes varias veces seguidas.
  • Rellenar los moldes. A la hora de repartir la masa entre las cápsulas de papel, debemos llevar cuidado de no llenarlas más de 2/3 de su volumen total, ya que, si lo hacemos, podría dar lugar a que la masa se salga de las moldes, si esto sucede la superficie de los cupcakes no quedará bien, lo que afectará a la decoración que tengamos prevista.
  • Reposo tras el horneado. Cuandos los cupcakes estén listos, los sacamos del horno y los dejamos que reposen durante 5 minutos dentro de los moldes metálicos, para que la masa se asiente y no se rompa. Una vez que han pasado esos 5 minutos, ya podemos retirarlos de los moldes y ponerlos sobre una rejilla metálica donde dejaremos que se enfríen por completo.
  • No abusar del azúcar a la hora de decorarlos. La masa y la decoración deben guardar un equilibrio de textura y sabor. El elemento que usemos para decorar no debe ser más dulce que la masa, por ello, hay que intentar que la decoración no sea más dulce que la masa. Para conseguir este equilibrio podemos emplear fondant, buttercream, glasa real, crema de queso, etc.
  • Imaginación. Lo que marca la diferencia entre unos cupcakes y otros es el ingenio y la destreza de la persona que los decora. En este sentido, os animamos a que, al margen de intentar practicar copiando modelos hechos por otros, os atreváis también a experimentar con todo tipo de diseños.

Créditos-flickr:x1brett

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