Milhojas de calabacín y verduras

Milhojas de calabacín y verduras

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Milhojas de calabacín y verduras

Originalmente la palabra «milhojas» suele atribuirse a una elaboración propia de la cocina francesa, que consiste en un pastel dulce con forma rectangular en el que se alternan capas de merengue, o crema pastelera, con láminas de hojaldre. Partiendo de esa idea, también podemos encontrar numerosos platos salados que se arman alternando distintos ingredientes por capas, lo que da lugar a una presentación muy atractiva que nos predispone a querer comerlo. En los milhojas salados se pueden alternar capas de cualquier tipo de ingrediente, ya sean verduras, pescados, carnes o mariscos. De hecho, en la actualidad hay muchos platos que reciben esta denominación solo por el hecho de estar formados por distintas capas, lo que hace que la frontera que marca la diferencia entre un pastel salado y un milhojas quede muy desdibujada.

Hoy os presento una receta de milhojas salado, elaborada, en gran parte, con ingredientes de origen vegetal, lo que la convierte en un plato muy saludable, que aporta a nuestro cuerpo una buena cantidad de los nutrientes que le son necesarios a diario. En esta ocasión, hemos usado calabacín y berenjena para armar nuestro plato, resultando una elaboración que guarda mucho parecido con nuestra receta de milhojas de berenjena y calabacínen la que hacemos uso de queso Cabrales para potenciar el sabor. La principal diferencia entre esa receta y la que os proponemos hoy, es que para este milhojas de calabacín y verduras hemos preparado una crema con dos tipos de queso que ligan muy bien, y hemos culminado el plato con unas almendras fileteadas y tostadas que aportan un extra de sabor delicioso.

Os recomiendo elaborar esta receta haciendo uso de verduras de temporada, porque éstas suelen ser superiores en sabor a las que son recolectadas antes de tiempo para luego viajar miles de kilómetros hasta otros países. Si queréis conocer más ventajas del consumo de productos de temporada, os invito a la lectura de nuestro artículo; «beneficios del consumo de verdura y fruta de temporada«, en el que os damos interesante información al respecto.

Vídeo de la Receta

Ingredientes [Para 2-3 personas]:

  • Calabacín – 2 unidades
  • Berenjena – 1 unidad
  • Cebolla – 1 unidad
  • Aguacate – 1 unidad
  • Queso de untar – 100 gramos
  • Queso – 65 gramos
  • Nata líquida – 50 mililitros
  • Leche – 150 mililitros
  • Sal – al gusto
  • Pimienta negra – al gusto
  • Aceite de oliva – 4 cucharadas grandes
  • Almendra fileteada – espolvorear

Elaboración de la Receta

  1. Comenzamos la receta preparando la crema de queso, para ello, pelamos la cebolla y la cortamos en trozos pequeños.
  2. Calentamos aceite en una cacerola. Cuando esté caliente, añadimos la cebolla y la cocinamos, a fuego medio, para que se vaya ablandando.
  3. Cuando la cebolla esté tierna, añadimos la leche, la nata y los dos tipos de queso. Con la ayuda de una varilla vamos mezclando para que los quesos se deshagan y la mezcla espese.
  4. A continuación, añadimos la pimienta y mezclamos. Cocinamos dos o tres minutos más.
  5. Ponemos el contenido de la cacerola en el interior del vaso de la batidora eléctrica. Trituramos hasta obtener una crema de textura fina en la que no se aprecien trozos de cebolla. Reservamos.
  6. Una vez que tenemos lista la crema de queso, procesamos las verduras. En primer lugar, cortamos la berenjena en rodajas de, aproximadamente, 1 centímetro de grosor.
  7. Calentamos un poco de aceite en una sartén grande y ponemos las rodajas de berenjena. Sazonamos y cocinamos hasta que se doren un poco por ambos lados, momento en el que las retiramos de la sartén y reservamos. Cuando les demos la vuelta, podemos añadirles un poco de aceite si fuese necesario.
  8. Cortamos los calabacines en rodajas del mismo grosor que las berenjenas.
  9. Calentamos otro poco de aceite en la misma sartén donde hemos cocinado las rodajas de berenjena. Una vez caliente, ponemos las rodajas de calabacín y las sazonamos ligeramente. Cocinamos unos minutos por ambos lados hasta que se doren. Retiramos de la sartén y reservamos.
  10. Cortamos el aguacate por la mitad, y, tras retirar el hueso, laminamos su carne finamente. Extraemos las láminas con la ayuda de una cuchara. Reservamos.
  11. Ponemos las almendras laminadas en un cazo. Calentamos, a fuego suave, removiendo de vez en cuando para que las almendras se tuesten ligeramente. También podemos hornearlas durante 10 ó 15 minutos a 180ºC, obteniéndose un dorado más uniforme. Pero, si no tenéis que encender el horno para otra elaboraciones, es preferible, por cuestiones de ahorro energético, tostarlas en un cazo pequeño.
  12. Una vez que tenemos listos todos los ingredientes ya solo nos queda montar nuestro milhojas, para ello, necesitamos un molde metálico circular o cuadrado. Ponemos dicho molde en un plato y lo vamos rellenando, de manera alterna, con capas de berenjena y calabacín. En la parte superior ponemos las láminas de aguacate. Desmoldamos y culminamos con un poco de crema de queso y unas cuantas almendras laminadas.
  13. Servimos de inmediato.

Anotaciones y Consejos

En la piel de las verduras hay gran cantidad de vitaminas y minerales que son necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Es por ello que en esta receta hemos cocinado la berenjena y los calabacines sin quitarles la piel. Si no os agrada ésta, siempre podéis retirarla antes de cocinar la verdura.

Si no os gusta la berenjena, podéis sustituirla por cualquier otra verdura, como, por ejemplo, pimiento asado, patata, setas, champiñones, etc. Así mismo, podéis hacer uso de muchos otros tipos de salsa que ligan a la perfección con la verdura, como es el caso de la salsa romescoo la deliciosa salsa de azafrán.

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