Recetas de salsas caseras

Recetas de salsas caseras

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¿Qué sería de muchas de nuestras elaboraciones sin una buena salsa? Las salsas madres son el alma de muchos platos, marcando la diferencia entre lo simple y lo sublime, sin ellas sería difícil entender el mundo de la cocina. En Cocina Casera somos conocedores de esta cualidad, por ello ponemos a vuestra disposición una gran variedad de recetas de salsas caseras, ideales para acompañar todo tipo de platos. Hoy os proponemos cuatro de las salsas que mayor relevancia tienen en el universo gastronómico de diversos países de occidente. ¡No os las perdáis!

Las salsas llevan formando parte de la gastronomía desde hace cientos de años. Su principal uso está destinado a enriquecer platos que, sin ellas, tienen un aspecto y sabor que no resulta atractivo. En la antigüedad se usaban también como método de conservación de numerosos alimentos.

Las salsas madres se dividen de la siguiente manera:

  • Oscuras.
  • Demi-glacé.
  • Salsa de tomate. Napolitana, barbacoa y boloñesa,
  • Salsa española. Derivadas de esta tenemos: bordelesa, bigarade y financiére.
  • Calientes emulsionadas.
  • Holandesa. Muselina.
  • Bernesa. Salsa de trufa, choron, fajoy, etc.
  • Frías emulsionadas.
  • Mayonesa. Alioli, andaluza, tártara, remoulade, rusa, etc.
  • Vinagreta. Ravigote, gribiche, etc.

En el presene recopilatorio os vamos a mostrar cómo preparar algunas de las salsas que aparecen en esa clasificación. Aunque podéis comprarlas listas para su uso en numerosos comercios, no hay salsa comparable a aquella que se prepara en casa en el momento preciso de su uso y con las cantidades de ingredientes que uno considere adecuadas, porque en el mundo de las salsas, como en otros campos de la cocina, las cantidades de algunos ingredientes pueden ser variadas en función de los gustos de quien recrea la receta o de aquel grupo de personas al que va destinada. Estas variaciones dan lugar a salsas con un sabor que difícilmente puede ser encontrado en las versiones comerciales, cuya producción está sujeta a fórmulas fijas e inamovibles.

Hoy os enseñamos a preparar la salsa barbacoa, la mayonesa, la holandesa y la bechamel, todas ellas con un amplio uso en la cocina. En nuestro recetario podéis encontrar numerosos recetas en las que se ha usado alguna de estas salsas. Al final de esta entrada os dejamos un enlace que os llevará directamente hasta algunas de ellas.

Antes de comenzar con las recetas, solo nos resta decir que si queréis profundizar en el paso a paso de alguna de ellas, solo tenéis que pinchar en su título.

Barbacoa

La barbacoa, inventada en el año 1829, es una salsa que se emplea para potenciar el sabor de platos elaborados con carne, especialmente, carne asada. A pesar del uso para el que fue ideada, os recomendamos que la probéis con todo tipo de platos, ya sea carne, pescado o verduras, veréis como su sabor os sorprenderá agradablemente. Un último apunte; no hay una única versión de esta salsa, ya que su elaboración está sujeta a los gustos y tradiciones de cada región, por tanto,  sentíos libres de ajustar los ingredientes a vuestro gusto.

Mayonesa

La mayonesa es una salsa emulsionada fría que se elabora principalmente a partir de huevo batido, sal, aceite (que puede ser de oliva, girasol o una mezcla de ambos) y vinagre o zumo de limón. En ocasiones también se usa un poco de leche para aligerar la mezcla resultante. La mayonesa es una salsa ideal para acompañar a gran número de platos de pescado, carne o verduras, y también es la base a partir de la que se elaboran otras emulsiones, como la salsa rosa o cócktail.

Holandesa

En la elaboración de esta salsa solo se emplea mantequilla, zumo de limón y yema de huevo. A veces se sazona con sal y se le añade un poco de pimienta. La preparación de esta emulsión pasa por preparar un baño María que nos ayude a mantener estable la temperatura, ya que la holandesa es una salsa que se puede cortar con suma facilidad. En cualquier caso, en el vídeo de la receta os mostramos que también es posible prepararla en frío. Una vez hecha, debemos consumirla inmediatamente, principalmente con carnes o pescados, aunque liga bien con casi cualquier plato.

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Bechamel

Hemos dejado para el final la receta de una de las salsas más empleadas en los países de la zona del Mar Mediterráneo, con la que se elaboran recetas tradicionales como las croquetas o la lasaña. La bechamel es una salsa de fácil elaboración, sencilla y muy económica. Aunque la podemos encontrar en la sección de refrigerados de numerosos establecimientos, os recomiendo que la hagáis en casa, ya que de este modo podréis aromatizarla con todo tipo de ingredientes (nuez moscada, azafrán, cúrcuma, pimienta, etc.). Además, en nuestra página os ofrecemos una salsa bechamel sin gluten, apta para celiacos.

Esperamos que estas recetas os sirvan para potenciar el sabor de muchos platos. Os animamos a que preparéis cualquiera de ellas y nos contéis qué os parecen. Como os dijimos en la introducción de este recopilatorio, nos despedimos con un enlace que os llevará hasta muchas otras recetas de salsas o de platos que las contienen. ¡A salsear se ha dicho!

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