Panacota o panna cotta casera

Panacota o panna cotta casera

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Panacota o panna cotta casera

La panacota, o Panna Cotta (traducido como “nata cocida”), es un postre de origen italiano que destaca por su textura cremosa y su intenso sabor a nata. Hay autores que señalan su origen en la región del Piamonte, mientras que otros lo sitúan en la región de Umbría. Sea como sea, es un dulce que se elabora tradicionalmente en todo el país y cuya fama ha trasvasado las fronteras para llegar hasta las cocinas de medio mundo. Hace un tiempo ya os compartimos una receta de panna cotta, y hoy os traemos una nueva versión que, bajo nuestro punto de vista, es mejor que la anterior.

En la elaboración de este postre se suele usar nata (conocida en algunos países como crema de leche), azúcar y algún tipo de gelificante, como puede ser la gelatina o el agar agar.  Aunque su aspecto puede recordar al de un flan, su textura es más parecida a la de una gelatina.

A la hora de elegir los ingredientes es importante que compréis una nata de calidad, ya que este es el ingrediente que marcará la diferencia entre un producto final simplemente bueno o absolutamente excepcional.

En el paso a paso de la receta, os mostramos también cómo preparar un delicioso coulis de fresas con el que acompañar a la panacota. Sentíos libres de personalizarlo a vuestro gusto haciendo uso de todo tipo de frutas.

La elaboración de este dulce es realmente sencilla y muy rápida. Todo el proceso no os llevará más de 30 minutos. Animaos a hacerlo porque el resultado es un delicado y rico postre que hará las delicias de toda la familia.

¿Queréis aprender a preparar una panna cotta casera?

¡Vamos con la receta!

Vídeo de la Receta

Ingredientes [Para 4 personas]:

  • Nata para cocinar – 300 mililitros
  • Leche – 200 mililitros
  • Azúcar – 60 gramos
  • Gelatina – 4 hojas
  • Vaina de vainilla – 1 unidad

Para el coulis de fresas:

  • Fresas – 200 gramos
  • Agua – 100 gramos
  • Azúcar – 50 gramos

Elaboración de la Receta

  1. En primer lugar, ponemos las láminas de gelatina en un recipiente holgado y las cubrimos con agua a temperatura ambiente. Dejamos que se vayan hidratando mientras continuamos con el resto de los pasos.
  2. Cortamos la vaina de vainilla a lo largo y rascamos las semillas con la punta del cuchillo.
  3. Ponemos en un cazo la vaina de vainilla y las semillas, el azúcar, la leche y la nata. Calentamos a fuego medio removiendo con regularidad.
  4. Cuando la mezcla comience a hervir, apartamos del fuego.
  5. Escurrimos las láminas de gelatina y las ponemos en un cuenco.
  6. Con la ayuda de un colador de malla fina, filtramos directamente sobre el cuenco el contenido del cazo, con ello retiramos la vaina y las semillas de vainilla.
  7. Mezclamos con el batidor para que la gelatina se disuelva incorporándose a la mezcla.
  8. A continuación, vertemos la mezcla en los recipientes que hayamos elegido. Nosotros hemos usado ramequines con una capacidad de 150 mililitros. Una vez repartido el contenido del cazo dejamos que se enfríe.
  9. Seguidamente, tapamos los recipientes y los llevamos a la nevera donde los dejamos durante varias horas para que la mezcla termine de gelificar.
  10. Para el coulis de fresas, quitamos el rabillo a la fruta y la cortamos en trozos. Ponemos los trozos en un cazo junto con el agua y el azúcar. Removemos y llevamos a ebullición. Cocinamos, a fuego medio-alto, removiendo regularmente, hasta que se forme un almíbar denso en el que aún se observen trozos de fruta. En ese momento, apartamos del fuego y reservamos.
  11. Pasadas 4 ó 5 horas nuestra panna cotta debe haber gelificado. Si es así, ya podemos desmoldarla y servirla junto con un poco de coulis de fresas.

Anotaciones y Consejos

A la hora de llevar los recipientes a la nevera, podéis taparlos con film de cocina o meterlos en un recipiente grande de plástico con tapadera.

También podéis servir vuestra panna cotta acompañada de todo tipo de mermeladas, os recomendamos que probéis nuestra mermelada de calabaza asada.

Para desmoldar la panna cotta haced uso de un cuchillo de punta redondeada de los que se usan para untar mantequilla, pasadlo con cuidado por las paredes del recipiente y la panna cotta caerá fácilmente.

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